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Cripta de la Colonia Güell

  • 1898 - 1915
  •  
  • GAUDÍ, Antonio
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  • Santa Coloma de Cervelló (Barcelona)
  • España
obras/38292_8.jpg obras/38319_8.jpg obras/38319_25_36010047.jpg imagenes/8382_1_36010047.jpg obras/38319_26.jpg

La cripta de la iglesia de la Colonia Güell, situada en la cercana localidad de Santa Coloma de Cervelló, es considerada, y con razón una de las obras maestras de Gaudi. Ésta empezó su construcción en 1898 a petición del Conde Güell, para quien su amigo y arquitecto Francesc Berenguer había realizado el proyecto de urbanización de una colonia obrera en Santa Coloma, unida a una de sus fábricas textiles. La iglesia se ubicó en una colina, separada y aislada de las viviendas obreras y de las fábricas. Al principio, Gaudí la imaginó como una interpretación libre del Santo Sepulcro de Jerusalén, un tema que él apreciaba mucho, pero que no consiguió madurar con éxito a lo largo de su vida. 


El método de proyección utilizado por el arquitecto se ha hecho famoso; una maqueta a base de hilos y pesos suspendidos del techo. También es conocido que, al edificar esta iglesia - en buena parte inacabada -, Gaudí quería comprobar ciertas técnicas de ejecución y geometría estático-estructurales de su invención para aplicarlas a mayor escala en la construcción de la Sagrada Familia. 


Escogió una planta centralizada de forma irregular y oval, más similar a una elipse que a un círculo. Quería desarrollar verticalmente la iglesia construyendo altas y solidas torres de diversas alturas, que coronaran un cuerpo unitario en base aproximadamente cilíndrica. De forma pragmática y con cálculos de comprobación, quería idear una estructura de carga que no requiriera el uso de contrafuertes o arcos rampantes propio de la arquitectura gótica, sino que fuera similar a la forma de cáscara autoportante, muy difundida en la naturaleza. Para estudiar dicha estructura y su resistencia construyó una maqueta realizada con una retícula de cordeles suspendidos del techo de una barraca de obra a los que colgó saquitos llenos de plomo. De este invento, conocido como maqueta polifunicular, hoy reconstruida por diversos expertos europeos, sólo se conserva una foto, publicada en la obra del arquitecto Josep Francesc Rafols i Fontanals en 1929.


Con los cordeles colgados del techo, Gaudí reprodujo el conjunto de curvas catenarias que le permitieron definir columnas y arcos de la iglesia a escala 1:10. Las paredes y las bóvedas eran simuladas por hojas de tela colocada entre los arcos. Los saquitos representan el peso proporcional y la posición de las cargas que descansaban en la estructura. Si se hubiera podido invertir esta maqueta aérea se habría obtenido el esqueleto arquitectónico compuesto por los elementos de carga, que constituye un sistema de elementos continuos, columnas y nervios Colocando un espejo en el suelo, Gaudí sacó la fotografía del reflejo de la maqueta y procedió a dibujar, decorar y colorear la foto, enriqueciéndola plásticamente para obtener un esbozo de la iglesia. 


Algunos de los estudios de Gaudí de este tipo, tanto del interior como del exterior de la iglesia, han llegado a nuestros días; son un valioso testimonio documental de lo que sin duda fue una reflexión de muchísimos años. En estos experimentos, Gaudí contaba con la ayuda del arquitecto y amigo Francesc Berenguer, el ingeniero Eduardo Goetz y del arquitecto Josep Canaleta.


La cripta de la iglesia, la única parte construida y base del edificio proyectado,  fue realizada entre 1908 y 1915. El aspecto exterior adquiere formas orgánicas y miméticas que el ambiente circundante, acentuado por el revestimiento de piedra similar a la corteza de los pinos de color cambiante. Además, el recinto está semienterrado en la pendiente de la colina. El pórtico de acceso está completamente abierto y en él se suceden multitud de columnas desiguales, algunas de un único bloque de piedra, otras de ladrillo, y todas inclinadas en sentidos diversos, para disponerse a lo largo del perfil de los arcos catenarios. El techo del pórtico tiene una forma geométrica con la superficie ondulada y se ve interrumpido por nervios de unión que nacen en las columnas. 


En el interior de la cripta existe una penumbra envolvente e interesante vibrante. El espacio es misterioso y elemental al mismo tiempo. La zona destinada a los fieles está compuesta por una gran sala central rodeada de un deambulatorio y delimitada exteriormente con paredes de ladrillo macizo y una secuencia de columnas inclinadas. las 22 ventanas de cristal emplomado de la cripta se abren hacia el interior componiendo formas que evocan pétalos de flores o alas de mariposa. 


Cada una de las partes está construida con sólidos bloques de piedra apenas trabajada o con ladrillos dispuestos para formar columnas, paredes, nervios, bóvedas, superficies de ladrillo por capas, según la técnica de construcción catalana. Cuatro de las columnas inclinadas son de roca basáltica, toscamente trabajada en bloques monolíticos que componen la base, el fuste y el capitel.


Frente al área destinada a los fieles se hallan el presbiterio, que no se ha conservado exáctamente como quiso Gaudí. Detrás de la zona del presbiterio se desarrolla un oscuro y profundo deambulatorio, donde estaba previsto colocar el Santo Sepulcro sobre un plano sobrelevado de 18 escalones respecto al plano de presbiterio, a imagen del templo de Jerusalén. 


Por la armonía de las formas que definió Gaudí en todos los detalles, incluso en la pila del agua bendita y en los reclinatorios; por la riqueza expresiva del sistema estructural; por la fuerza evocativa de un mundo de religiosidad básica y, sin embargo, cristiana; por la variedad de los motivos ornamentales y la policromía, las soluciones geométrico-constructivas, esta obra arquitectónica de pequeñas dimensiones es, sin duda, el paradigma del talento constructivo y poético de Gaudí.


Maria Antonietta CRIPPA

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