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La iglesia en el agua se alzA en medio del magnífico entorno natural de Hokkaido, región de inviernos frios que se halla en el extremo norte del archipiélago japonés. Zona de bosques espesos, de primavera a verano tiene una frondosa vegetación, en otoño las hojas cambian del color y en invierno se cubre de nieve.  La iglesia está emplazada en este rico entorno natural donde es posible oir el silbido del viento, el murmullo de un riachuelo y el canto de los pájaros.


En el emplazamiento se ha desviado un arroyo natural para crear un lago artifical, y la iglesia, que tiene una forma geométrica, se yergue contra el telón de fondo del lago. Este paisaje, que integra paisaje natural, jardín y arquitectura, es una obra maestra del diseño paisajista japonés contemporáneo. Los jardines paisajistas de Inglaterra, los jardines goemétricos de la Europa occidental, los famosos jardines de China y los jardines del Islam son bien conocidos, pero, en la arquitectura contemporánea, las muestras de reconstrucción de un paisaje natural a tan gran escala son más bien escasas.


Un muro en forma de L en planta protege el edificio propiamente dicho y el lago artificial y conduce hasta la iglesia. Al principio este extenso muro impide ver el lago. Mientras se pasea, sólo se escucha el sonido del agua. Al doblar la esquina en un extremo del muro, súbitamente aparece la vasta extensión del lago. Entonces se tiene una sensación de liberación, como si el cuerpo se fundiera con el paisaje. 


La planta del edificio consiste en dos cuadrados superpuestos, uno de 10 y otro de 15 metros. En el cuadrado más pequeño, hay cuatro cruces cuyos extremos casi se tocan. Las paredes son de doble capa para aislar térmicamente el edificio debido a los fríos inviernos. El grosor total de las paredes de hormigón visto, tanto fuera como dentro del edificio, de de 900 milímetros, incluyendo una capa intermedia de espuma de poliestireno. El suelo es también de doble capa, y todas las salas disponen de calefacción en el suelo. Los elementos técnicos y los detalles presentes en todo el edificio deben de haber exigido un gran esfuerzo de diseño y ejecución, pero en apariencia no ha quedado ningún rastro visible de ese esfuerzo. La dureza el entorno ha dado lugar a un hermoso paisaje, y un esfuerzo imperceptible para el observador ha dado lugar a un hermoso edificio. El esfuerzo realizado sin esfuerzo aparente ha creado un espacio cristalino. 


Ando ha diseñado tres iglesias; la capilla en el monte Rokko (conocida en Japón como la "Iglesia del viento"), en mitad de la ladera de una montaña en Kobe; la Iglesia de la Luz, en un distrito residencial de las afueras de Osaka, y la iglesia en el Agua, en el magnífico entorno natural de Hokkaido. Estos edificios están diseñados en torno a tres elementos naturales; el viento, la luz y el agua. A pesar de que Ando hace uso del hormigón en las tres iglesias, ëstas son muy diferentes entre si; cada una tiene su propia personalidad. De hecho, Ando tiene en mente diseñar una iglesia del mar, una iglesiaa bañada por las olas. Sólo la idea ya es sumamente evocadora. 


Masao FURUYAMA


 

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