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Villa Mairea

  • 1938 - 1939
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  • AALTO "MANDELIN", Aino "Aino María"
  • AALTO, Alvar
  •  
  • Noormarkku
  • Finlandia
imagenes/6691_1_33010937.jpg imagenes/6690_1_33010936.jpg imagenes/6689_1_33010935.jpg imagenes/9916_1_36010307.jpg obras/8297_57_36010308.jpg imagenes/6695_1_33010941.jpg imagenes/6697_1_33010944.jpg imagenes/5458_1.jpg imagenes/5454_1.jpg imagenes/5456_1.jpg imagenes/9921_1_36010311.jpg obras/8297_8.jpg obras/8297_46_33010938.jpg imagenes/6688_1_33010934.jpg imagenes/5459_1.jpg imagenes/9919_1_36010309.jpg imagenes/9922_1_36010312.jpg imagenes/6694_1_33010940.jpg imagenes/6687_1_33010933.jpg imagenes/6696_1_33010942.jpg imagenes/6698_1_33010943.jpg imagenes/6700_1_33010947.jpg imagenes/9920_1_36010310.jpg obras/8297_54_33010946.jpg imagenes/6699_1_33010945.jpg obras/8297_47_33010939.jpg

LATHI Louna., Alvar Aalto 1898-1976. Paraíso para gente modesta. Edit. Taschen. Colonia, 2006.


págs. 41-47. " La casa en la calle Riihitie que Alvar Aalto plenificó y construyó a mediado de los años treinta era un edificio verdaderamente sencillo en el que estaban su despacho y su propia vivienda. Sin embargo, la Villa Mairea en Noormarkku, al oeste de Finlandia, es una lujosa residencia, en cuyos planos y en cuya realización el arquitecto pudo dar rienda suelta y libertad a sus ideas, sin tener que ceñirse a limitaciones financieras. 


Maire y Harry Gullichsen, los queencargaron la villa Mairea, habían entablado amistad con los Aalto. Maire, la adinerada heredera de la empresa Ahlström, era una galerista amante del arte y del diseño que había estado ampliamente ligada a la escena artística europea. El matrimonio Gullichsen, muy vinculado al modernismo de los años treinta, animó a Aalto a que crease algo nuevo y extravagante. 


Aalto diseñó su primera propuesta a escala 1:100 en el invierno de 1938. El plano preveía un edificio en forma de L contres alturas en la parte de la entrada y dos en la parte del jardín. El jardín estaba rodeado por un muro y contaba con una sauna y una piscina de forma ondulada. El centro de la casa formaba un vestíbulo interior elevado. 


En abril de 1938 Aalto firmó una propuesta de modificación suprimiendo el vestíbulo interior elevado. La denominada "Proto-Mairea" preveía tanto en la primera como la planta baja diferentes niveles de techo ysobrelevaciones así como una sucesión de habitaciones para invitados. También llama la atención que la galería de arte esté en un edificio aparte, detrás de la piscina. Ya se había empezado los cimientos de "Proto Mairea" cuando Aalto decidió modificar una vez más los planos. Se cambiarían la planta haja original y las habitaciones y la galería de arte separada se fundía en una enorme sala de diferentes usos. En el piso inferior se encuentran las salas de representación y vida social, en el piso superior las habitaciones privadas y los cuartos para invitados además del taller de Mairie Gullichsen. En total existen más de cuatrocientos bocetos de la casa, los últimos de ellos fechados en enero de 1939.


La villa Mairea está situada en lo alto de una suave colina en unbosque de pinos. Cuando uno se va acercando al edificio, la primera impresión es de una fachada clara, modernista, que luce entre los árboles. A medida que uno se aproxima, empiezan a destacar los ricos detalles y sus alusiones metafóricas. Aalto ha resaltado con frecuencia la significación del paso entre el exterior y el interior, el espacio intermedio por el que se dirige al visitante desde fuera hacia dentro. 


El techo que cubre la entrada está sostenido por troncos de árboles jóvenes con corteza, colocados de pie uno al lado del otro, que dan a este espacio un toque crepuscular incluso a plena luz del día. Dentro de la casa, la mirada se dirige casi instantáneamente a otro "bosque" tras el que se oculta la escalera que conduce al piso superior. A su lado se abre un amplio y luminoso ventanal al partio interior, que se puede entender como un símbolo del paisaje de las palyas finlandesas con muros de piedra y una sauna. Al sur, un pequeño montículo artifical encuadra en panorama. Aalto empleó una simbología del bosque parecida en el pabellón de a Exposición Universal de Paris. 


En la villa Mairea se pueden encontrar muchos paralelismos con su propia casa. Por ejemplo, las habitaciones para recepciones públicas y trabajo se encuentran ubicadas en la planta baja y las habitaciones privadas en el piso superior. También el uso de los listones de madera oscuros y estrechos para recubrir las paredes es común en ambos proyectos. la sauna con el techo cubierto de turba, las paredes de piedra, la puerta de madera tradicional y otras muchas soluciones son una muestra más de la construcción tradicional y popular finlandesa. Al mismo tiempo, en los ricos detalles de la casa se pueden adivinar ciertos rasgos de la antigua arquitectura japonesa en lo referente a las proporciones y al uso de los materiales. Aunque Aalto nunca estuvo en Japón, mientras estuvodedicado a los planos de la Villa Miarea, solia llevar un kimono que le había regalado el embajador de Japón.


La Villa Mariea es una de las principales obras de Alvar Aalto; en ella pudo recoger un muestrario completo de sus capacidades. Aalto se desligaba así del funcionalismo formal definitivamente y ponía en práctica el lenguaje formal arquitectónico que de alguna manera se haría característico en sus creaciones posteriores. Sin embargo en la obra de Aalto, la variedad de detalles y la elegancia sensorial es algo excepcional. "


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KOSTOF, S., Historia de la Arquitectura. Edit. Alianza. Madrid, 1985.


pág.1278 "...Escandinavia, consciente de sus inviernos hoscos y de sus tradición de madera y ladrillo, cuestionaba la prudencia del máximo acristalamiento, de los tejados planos y de los planos estucados.


En cuanto al norte de Europa, no tenemos más que mencionar al arquitecto finés Alvar Aalto. Un precoz y brillante converso al Estilo Internacional, Aalto se había selizado, hacia finales de los años treinta, a un modo líricoo que distanciaba su otra del racionalismo doctrinario de los germánicos. Su Villa Mairea responde cálidamente al denso bosque de abetos que la rodea. La madera brota tanto en el interior como en el exterior, en los techos de pizarra, las columnas unidas por mimbre amarillo, los tablones y listones verticales expuestos, y su mobiliario único de madera de abedul."


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TRACHTENBERG Marvin, HYMAN Isabelle., “ Segundo Modernismo. Postmodernidad” en  Arquitectura. De la Prehistoria a la Postmodernidad.Akal. Madrid, 1990. 


Págs. 688-689  "... Si comparamos por ejemplo el mejor edificio residencial de Aalto, su villa Mariea de 1938-39, con la Ville Savoye o Fallingwater, puede que nos preguntemos a qué viene tanto jaleo. En esta extensión suelta e informal no existe ningún signo de forma convincente que  era el ideal modernista, ninguna imagen excepcionalmente fotogénica y fráfica. De hecho, las virtudes de la obra de Aalto salen mal en las fotografías. Aaalto creó, bastante....


A finales de la década de 1930. los aspectos personales y contramodernistas de la biblioteca impregnan el estilo de Aalto. Este se ve mejor en la Villa Mairea (llamada así por la esposa artista del patrón más importante de Aalto). Por supuesto la influencia modernista está presente en el techo plano de la villa (en una tierra de nevadas masivas), en sus volúmenes vigorosos y simples y en las superficies planas, pero entran otros elementos. La base de la villa está revestida con granito gris y gran parte del resto con bandas estrechas de teca y otras maderas  con un resultado de texturas que atraen el sentido del tacto. Las ventanas están dispuestas estrictamente para promover vistas e iluminación y cuelgan en el exterior con persianas venecianas de madera de teca. Aunque la influencia de Wright es evidente en las líneas extendidas horizontalmente, en ningún sitio está la explosión de formas en voladizo de Wrihgt que se aleja hacia el paisaje. En cambio el edificio está modelado de una forma pragmática y funcional; en la parte trasera hay un pórtico con forma de L, techado con césped, que contiene la sauna y medio cerca la zona de la piscina (una escena más japonesa en su sensibilidad a los materiales y formas naturales que occidental); en la parte delantera hay una entrada de forma libre y a un lado una logia colocada concéntricamente debajo del estudio de la segunda planta. El rasgo dominante extremo de la villa es este estudio, que descansa parcialmente en apoyos delgados. Se podría muy bien considerar la réplica de Aalto a la superestructura de la Villa Savoye; en la Villa Mairea no tenemos una mampara geométrica y  "clasicista", sino un estudio cercado y de paneles de madera que parece el tocón de algún árbol primitivo del bosque finlandés donde se encuentra el edificio. Esta imaginería naturalista, riqueza sensorial y fluidez se extienden por el interior de la villa, donde una gama de rasgos contramodernistas similares se contraponen a la planta simple y rectilínea. Estos incluyen el techo de paneles de madera y el estarimado, que está dividido caualmente, algunas veces diagonalmente, entre varios materiales de madera y mampostería. Grupos de delgados palos de madera ocultan la espaciosa escalera; algo de lo más revelador es que las columnas e acero, auqneu sispuestas en una red de dominó  corbuseriana en la zona de la sala de estar, están envueltas de cuero, pero sólo hasta la altura que alcanza una mano. Cuando Aalto escribió, un año después de Villa Mairea, que el propósito de la arquitectura es "armonizar el mundo material con la vida humana", claramente no estaba pronunciando palabras vacías.. "


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FRAMPTON Kenneth., Historia crítica de la  Arquitectura Moderna. Gustavo Gili. Barcelona, 1987. 


Pág.194-204.“Alvar Aalto y la tradición nórdica: nacional romanticismo y sensibilidad dórica 1895-1957”  


En 1938 Aalto hizo su obra maestra del periodo anterior a la guerra: la villa Mairea, una casa de vacaciones construida para Mairea Gullichsen en Noormarkku. El croquis inicial para este edificio en forma de L hace una referencia explícita al romanticismo nacionalista: la planta del salón principal se refiere directamente a la planta del estudio de Gallen-Kallela en Ruovesi, de 1893. Ambas obras presentan también una chimenea prominente, enfoscada y escultórica, y una zona de estar escalonada que lleva finalmente a las escaleras de la entreplanta. Al igual que la casa de Munkkiniemi, la villa Mairea se compone de una mezcla de fábrica de ladrillo, mampostería enfoscada y revestimientos de madera.


Más que ninguna otra obra de Aino y Alvar Aalto anterior a la guerra, esta villa representa un vínculo conceptual entre la tradición racional constructivista del siglo XX y la herencia evocadora del movimiento romántico-nacionalista. Sus espacios principales, el salón y el comedor, bordean un patio jardín resguardado, colocado todo ello dentro de un claro aproximadamente circular abierto en el bosque. La masa geológicamente estriada' de la casa y el perímetro de contorno irregular de la piscina de la sauna indican una oposición metafórica entre la forma artificial y la natural, y este principio de dualidad rige en toda la obra. Así, la 'cabeza' del estudio con forma de proa de la señora Gullichsen se opone a la 'cola' de la sauna, y el revestimiento de madera de las habitaciones públicas contrasta fuertemente con el enlucido blanco de las zonas privadas. De modo similar, las operaciones formales complejas abundan por toda la casa: un ejemplo es la 'metonimia' de la marquesina de entrada, cuya pantalla de madera tiene un ritmo irregular que evoca el espaciado también irregular de los pinos en el bosque, un recurso que se repite en la barandilla de la escalera interior. Otra de esas operaciones, también en secuencia, es la repetición de la misma forma en las plantas del estudio, la marquesina de entrada y la piscina, que recuerda en todos los casos el perímetro irregular de un típico lago finlandés. Los acabados de la planta baja están también codificados como un paisaje interno en el que los cambios de los azulejos a las tablas o a las piedras rugosas del pavimento denotan sutiles transformaciones de ambiente y de situación a medida que uno se va moviendo, por ejemplo, desde la chimenea familiar hacia la sala de estar o al invernadero. Finalmente, la propia estructura se usa de modo simbólico para hacer referencia a los orígenes; como en la villa Hvitträsk, la sauna representa la cultura autóctona: unida mediante un muro bajo de mampostería a la casa principal, es una construcción tradicional revestida de madera y con cubierta de hierba, levantada según los cánones o tradición vernácula finlandesa de la madera oposición a la tectónica sofisticada de la casa propiamente dicha. 

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