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The Viceroy´s Palace

Casa del Virrey en Nueva Delhi / Rashtrapati Bhavan / Viceroy´s House / Rashtrapati Bhavan, Palacio del Virrey
  • 1912 - 1931
  •  
  • LUTYENS, Edwin Landseer
  •  
  • Nueva Delhi
  • India
obras/7106_26_33010771.jpg obras/7106_25.jpg imagenes/5679_1.jpg imagenes/6072_1_33010771.jpg imagenes/6073_1_33010772.jpg obras/7106_27_33010772.jpg obras/7106_8_rashtrapati_bhavan.jpg

TRACHTENBERG Marvin, HYMAN Isabelle., “ Segundo Modernismo. Postmodernidad” en  Arquitectura. De la Prehistoria a la Postmodernidad.Akal. Madrid, 1990. 


Pag. 684. No todo el tradicionalismo Neoclásico fue tan frio (como el Lincoln Memorial). la excepción más vigorosa fue la obra de Sir Edwin Lutyens (un predilecto del Segundo Modernismo). Era un gran adepto a los estilos Quenn Anne, palladiano Y Georgiano y dejó una gran obra en la nueva capital de Nueva Delhi. El impresionante Viceroy´s Palace (1920-31) forma una majestuosa masa palladana, ejecutada en un audaz estilo neoclásico que combina a Boullé y Schinkel con las tradiciones antiguas indias . ricos materiales mogoles y perfiles muy afilados y una cúpula que alude a la famosa stupa hindú antigua en Sachi. 


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FRAMPTON Kenneth., Historia crítica de la  Arquitectura Moderna. Gustavo Gili. Barcelona, 1987.  


Pág.212 – 225.“La arquitectura y el estado: Ideología y representación, 1914 - 1943”  


"La carretera describe una curva y aborda imperceptiblemente una cuesta. De repente, a la derecha, un paisaje de torres y cúpulas se levanta del horizonte, bailando bajo un sol rosa y crema contra el cielo azul, fresco como una taza de leche, grandioso como Roma. A poca distancia, el primer término revela un arco blanco. El coche deja la avenida principal y,bordeando el basamento bajo y rojo del gigantesco monumento, se detiene. El viajero exhala una perspectiva tan infinita que sugiere la existencia de una lente cóncava; al final de él, erguida sobre las verdes copas de los árboles, reluce la sede del gobierno, la octava Delhi:cuatro al cuadrado sobre un promontorio: cúpula, torre, cúpula, torre, cúpula, torre, rojo, rosa,crema y oro blanco, centelleando bajo el sol de la mañana"


Roben Byron. New Delhi, en Architectural Review


"La necesidad de asimilar una cultura poderosa y exótica reafirmando al tiempo los criterios del humanismo llevó a Lutyens a un nivel de precisión y equilibrio abstractos que nunca había logrado anteriormente y que tan sólo iba a alcanzar de nuevo en los monumentos en honor de los caídos de la I Guerra Mundial: el cenotafio de Londres, dado a conocer en 1920, y el arco conmemorativo de Thiepvalen honor de los muertos y desaparecidos en la batalla del Somme, de 1925.


En la Viceroy's House, el palacio del virrey de Nueva Delhi, cuya construcción duró desde 1923 hasta 1931, Lutyens superó el historicismo, en el fondo amanerado, de sus casas de campo para postular, como Wright, la posibilidad de una cultura de la 'frontera', un imperio artificial en el que el sol nunca se pondría.


 Resulta irónico que la historia permitiera tan sólo otros quince años de dominio británico, dado que Nueva Delhi era el conjunto más monumental que habían construido jamás. Sólo el palacio del virrey, pese a sus interiores casi domésticos, ocupa una superficie equivalente a la de Versalles. Como en el caso de Versalles, el encargo de Nueva Delhi en 1912 inauguró para la construcción un periodo en el que la arquitectura volvería a ser explotada de nuevo en beneficio del estado: primero, para representar a las nuevas naciones que habían surgido como democracias independientes tras el cataclismo de la I Guerra Mundial; y más tarde, para exaltar el 'milenio' revolucionario tal como se manifestó en distintas formas entre 1917 y 1933: primero en la Unión Soviética, luego en 1922 en la Italia fascista, y finalmente en el Tercer Reich.


Resulta irónico que la historia permitiera tan sólo otros quince años de dominio británico, dado que Nueva Delhi era el conjunto más monumental que habían construido jamás. Sólo el palacio del virrey, pese a sus interiores casi domésticos, ocupa una superficie equivalente a la de Versalles. Como en el caso de Versalles, el encargo de Nueva Delhi en 1912 inauguró para la construcción un periodo en el que la arquitectura volvería a ser explotada de nuevo en beneficio del estado: primero, para representar a las nuevas naciones que habían surgido como democracias independientes tras el cataclismo de la I Guerra Mundial; y más tarde, para exaltar el 'milenio' revolucionario tal como se manifestó en distintas formas entre 1917 y 1933: primero en la Unión Soviética, luego en 1922 en la Italia fascista, y finalmente en el Tercer Reich.


En términos generales, se apeló a la arquitectura para representar el renacer y el destino manifiesto del capital monopolista, tanto antes como después del desastre de las bolsas en 1929. La carga ideológica puesta en la arquitectura oficial durante este periodo, y la formación clásica, por no decir Beaux-Arts, de la mayoría de los arquitectos implicados contribuyeron a aislar toda esta corriente de las aspiraciones progresistas del Movimiento Moderno, y en la mayor parte de los casos este aislamiento parecía ser un deseo consciente."


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CURTIS William J. R., La arquitectura moderna desde 1900. Edit. Phaidon. Hong Kong, 2006.


PÁG.287-303. "La continuidad de las antiguas tradiciones".


"Lutyens necesitó algún tiempo para convencerse de las virtudes de la arquitectura india, pero su Viceroy's House o 'Palacio del Virrey' (el monumento estatal más importante de la nueva ciudad), proyectado en 1912 y terminado en 1931, era una solución ecléctica de gran ingenio y habilidad que prácticamente equivalía a un emblema 'inclusivo': un monumental ejemplo de diplomacia que se imbricaba simbólicamente con las varias Delhis antiguas y con determinados estratos del pasado arquitectónico indio. En este caso, el cometido político era nada menos que la legitimación de la autoridad del Raj británico. Lutyens se sirvió de un abanico de connotaciones y símbolos imperiales, pertenecientes a las tradiciones tanto oriental como clásica, para conseguir lo que consideraba el tono adecuado. El Palacio del Virrey estaba situado al final de un eje de cinco kilómetros en la colina de Raisina y, con su foco central y sus alas simétricas, evocaba prototipos barrocos como Versalles, Blenheim y el hospital de Greenwich. El vocabulario era una fusión de fuentes y referencias: los recursos clásicos para la organización de la planta y la fachada se cruzaban con las cornisas protectoras de piedra (chajjas) de la tradición india para crear una amplia banda de sombra. La arenisca de colores rojo y miel procedía obviamente de la tradición de Delhi, mientras que los cuencos colocados boca arriba y las cornisas profundas sugerían ingeniosas inversiones de recursos mongoles o rajput. La propia cúpula -que señalaba el axis mundi del poder británico en la India- era una hábil combinación de dos arquetipos de prestigio: el Panteón de Roma y la stupa budista, como la existente en Sanchi (hacia 100 a.C.). Lutyens fue capaz de descubrir analogías y paralelismos entre formas de diferentes culturas y periodos, y luego transformar esas 'gramáticas' en una formulación propia que cristalizaba la situación política que tenía ante sí. Según la visión crítica habitual de la arquitectura moderna, este procedimiento debería haber acabado en una 'fórmula muerta' o en una mera agregación de citas, pero Lutyens fue capaz de insuflar nueva vida a las formas antiguas."

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