Inprimatu

BUCKMINSTER FULLER, Richard

  • Ingeniero
  •  
  • 1895 - Milton (Massachusetts). Estados Unidos
  • 1983 - Los Angeles. Estados Unidos
imagenes/1677_1.jpg imagenes/1679_1.jpg autores/7218_26.jpg autores/7218_28.jpg autores/7218_29.jpg

FRAMPTON Kenneth.,  “El eclipse del New Deal: Buckminster Fuller, Philip Johnson y Louis I. Kahn 1934-1964” en Historia crítica de la  Arquitectura Moderna. Gustavo Gili. Barcelona, 1987. 


Pág.241-249."Figura única y combativa en la vanguardia arquitectónica norteamericana durante el New Deal, Richard Buckminster Fuller había adoptado una actitud claramente ‘objetiva’ -por no decir constructivista-....


... Una actitud tan utilitaria y al mismo tiempo complaciente parece muy distante de las propuestas que Fuller presentó seriamente en 1932 para la conversión de las vacías estructuras de los rascacielos de oficinas (vacantes como resultado de la Depresión) en viviendas provisionales. Fuller aseguraba que al finalizar el año un noventa por ciento de las personas que todavía vivían en la ciudad no podrían pagar sus impuestos ni comprar alimentos. Esto, más que cualquier otra cosa, tiende a confirmar la afinidad que existían entonces, coincidentemente, entre las inquietudes de la Neue Sachlichkeit europea y el grupo Structural Study Associates -Simon Breines, Henry Churchill, Theodore Larsen y Knud Lonberg-Holm- socios de Fuller durante la breve dirección de éste en la revista Shelter,  en 1932"


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CURTIS William. J. “La arquitectura moderna en los Estados Unidos; inmigración y consolidación” en  La arquitectura moderna desde 1900. Edit. Phaidon. Hong Kong, 2006. 


Págs. 395 – 415 "También había implícito un atractivo sentimiento progresista y cuando el apologista e historiador de historiador de la arquitectura moderna Siegfried Giedion, presentó la obra de sus amigos europeos como la única tradición verdadera de la época moderna en las conferencias Charles Eliot Norton, pronunciadas en Harvard en 1938, pareció que la manifestación del destino había elegido Massachusetts. Por supuesto, ya había habido corrientes modernas en los Estados Unidos antes de esta fecha, como ya hemos visto. Los edificios de Howe y Lescaze, Neutra y Schindler, las obras inclasificables de la época intermedia de Wright, los experimentos de Buckminster Fuller y Kocher & Frey, y el libro de Hitchcock y Johnson ‘the international style’ 1932, habían contribuido a cambiar los gustos. Pero Gropius trajo consigo toda la autoridad de uno de los padres fundadores, y llegó a una región de los Estados Unidos que había carecido de innovaciones arquitectónicas importantes durante más de una generación. Con la extinción del movimiento moderno en Europa durante la década de 1930, pareció como si la abundante generosidad de los Estados Unidos estuviese permitiendo mantener encendida una llama que de otra manera podría haberse apagado. Una nueva generación de jóvenes norteamericanos, decepcionados por el pobre eclecticismo de su país, acudió en masa a Cambridge para escuchar el nuevo evangelio. Entre los primeros discípulos se encontraban Paul Rudolph, Edward L. Barnes, Ieoh Ming Pei, Philip Johnson y Benjamin Thompson.


Págs. 547- 565.“ Extensión y crítica en la década de 1960”  


En los Estados Unidos, entre 1950 y finales de los años 1960, la arquitectura siguió algunas vías paralelas a las de Europa, si bien las condiciones de la economía y la clientela requerían reacciones distintas.....


... El ingeniero R. Buckminster Fullerconsiguió popularizar la cúpula geodésicay fomentó una escuela de destreza tecnológica que llegó incluso a proponer la fantástica idea de cubrir Manhattan con una gigantesca burbuja ambiental. La confianza norteamericana en la tecnología punta se reflejó también en una compulsión megaestructural que afectó a la profesión a mediados de los años 1960


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MONTANER, Josep María.,  “Universos de la realidad y del tiempo” en Sistemas arquitectónicos contemporáneos. Gustavo Gili. Barcelona, 2008. 


Págs.. 90-115.  ".... Las megaestructuras tienen muchos antecedentes, como el plan Obús para Argely la Unité d'Habitation de Marsella de Le Corbusierel proyecto de torres para la Philadelphia City Planning Commission (1957), en el que Louis I. Kahncontó con la colaboración de Kenneth Day, Louis E. McAllister, George Braik y Anne GriswoldTyng; los diversos prototipos de Richard Buckminster Fuller; y las ciudades espaciales(1970) de Yona Friedman. La intención de las megaestructuras es convertir la arquitectura en ciudad. Esta ciudad como megaestructura se desarrolló en los proyectos fantásticos de cápsulas y torres tecnológicas del grupo Archigram(fundado en 1960) y en la mezcla de utopía y pragmatismo del grupo de los metabolistas japoneses, surgidos en el Congreso Mundial de Diseño celebrado en Tokio en 1960 y para quienes el racionalismo tecnológico era superado por el organicismo."


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COLQUHOUN Alan.,"Pax americana: la arquitectura en Estados Unidos, 1945-1965" en La arquitectura moderna una historia desapasionada. Gustavo Gili. Barcelona, 2005.


p. 231-245".El programa de las Case Study Houses, Fue en Los Angeles durante la posguerra, donde se hizo un vigoroso intento por orientar el sector más caro del mercado residencial de posguerra en la dirección de la arquitectura modernael programa de las Case Study Houses, iniciado por John Entenza, un aficionado al arte y la arquitectura modernos que en 1938 se convirtió en propietario y directos de la revista Arts and Architecture y la transformó en portavoz de la vanguardia. En el número de julio de 1944, Entenza – junto con el fotógrafo y artista gráfico Herbert Matter y los arquitectos y diseñadores Ray & Charles Eames (1912-88 / 1907-78), Eero Saarinen (1910-1961) y Richard Buckminster Fuller (1895-83) – publicaron un manifiesto a favor de la aplicación de la tecnología de guerra para resolver el problema de la vivienda en la posguerra. Los montajes de Matter para anunciar el manifiesto mostraban cierta familiaridad con el grafismo futurista y constructivista,  pero hacía un énfasis novedoso en la analogía entre las máquinas, el sistema nervioso humano y las estructuras moleculares. El manifiesto refundía la ideología de la Bauhaus y Le Corbusier desde la óptica de la tecnología norteamericana de posguerra. Al definir los principios en los que debía basarse la vivienda de posguerra afirmaba: “La casa es un instrumento de servicio. Los grados de servicio son reales y pueden medirse; no dependen del gusto. La casa no debería hacerse valer por su diseño arquitectónico. En realidad, cuanto mejor llegan a integrarse los servicios de la casa,  menos probable resulta que seamos conscientes del modo en que se ha realizado físicamente. La cocina, el baño, el dormitorio, el equipamiento y almacenaje se beneficiarán al máximo de un sistema industrializado de prefabricación. En las zonas de estar y distraerse, la variación se convierte en una preferencia personal legítima. Un diseñador ha de conocer lo que la casa debe proporcionar para satisfacer las necesidades fisiológicas y psicológicas de los miembros de la familia”.

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