Inprimatu

Villa Bellesguard

  • 1900 - 1905
  •  
  • GAUDÍ, Antonio
  •  
  • Barcelona
  • España
obras/38283_8.jpg imagenes/15605_1.jpg imagenes/15606_1.jpg obras/38283_25.jpg obras/38283_26.jpg obras/38283_27.jpg

El edificio se construyó a partir de un proyecto de Gaudí de formas libremente neogóticas, sobre las ruinas de un palacio medieval, sede del ultimo rey de la dinastía catalana fallecido en 1410; Martin I, el Humano. Su secretario, el poeta Bernat Metge, bautizó la residencia real con el nombre de Bellesguard por las hermosas vistas de que gozaba. El rey enriqueció personalmente el jardín con todas las variedades de flores y árboles que crecían en su reino. El terreno y las ruinas habían pasado de ser propiedad del obispo de Astorga y, al morir éste en 1887, fueron adquiridas por la viuda de un comerciante de productos alimenticios, María Sagués, con la ayuda de Gaudí, quien firmó el contrato por ella. La mujer le confió la construcción de su vivienda.


El recuerdo de la gloria de la Edad Media catalana y la legendaria justicia del rey Martin, así como la belleza de un lugar alejado del centro urbano, estimularon a Gaudí a conferir a este edificio una original interpretación del gótico civil catalán, distante de la sobria austeridad del Colegio de las Teresianas.


La villa se desarrolla como un cubo compacto vertical, compuesto de un semisótano, una planta baja, una planta noble y un techo de gran inclinación. En la esquina oeste del cubo nace una aguja estilizada que actúa como mirador y que concluye con una cruz cósmica de cuatro brazos iguales orientados a los puntos cardinales y decorados con un mosaico de cristales de colore. Las paredes exteriores están revestidas de fragmentos irregulares y de distintos tonos de la pizarra hallada en el mismo solar. 


Las puertas y ventanas, de formas diversas, están rodeadas de bloques prefabricados en los que aparecen grabadas formas geométrica o bien resaltes compuestos por una amalgama de piedra local. Esas mismas amalgamas revisten las columnas salomónicas de la galería superior. Bajo la aguja de entrada, una preciosa verja de hierro forjado muestra la inscripción Ave María puríssima, sen pecat fou concebuda. 


Gaudí introdujo una estructura de carga realizada con ladrillos macizos utilizados también para el techo de las salas. Sólo el techo de algunas habitaciones se servicio se realizó con el típico entramado de vigas: Los locales de las dos plantas habitables están cubiertos de bóvedas bajas; las del primer piso se realizaron con la técnica de la bóveda catalana, es decir, con ladrillo plano dispuesto en capas como hojas superpuestas. 


Pero la planta más sorprendente es el desván o buhardilla. Aquí el elemento de carga con los ladrillos vistos que permiten una fácil lectura de la estructura, a la vez que resultan de gran eficacia decorativa. Este espacio de planta cuadrada no tiene paredes de división interna y se sostiene por ocho columnas centrales sobre las que se apoya un sistema de arcos que sostiene el techo y, parcialmente, la carga del tejado. A lo largo de su perímetro se alinean hornacinas que sostienen los arcos sobre los que descargan las inclinadas aguas del techo Las hornacinas también permiten dar espacio a un pasillo perimétrico en el techo y permiten abrir la sala al aire y la luz. Este pasillo se halla en el exterior de la galería cerrada que corona las fachadas. Las salas abiertas del último piso, útiles para la circulación del aire, continuaban siendo muy comunes en la Península Ibérica en la época de Gaudí.


El arquitecto estuvo a pie de oba hasta 1903, momento en que su amigo el arquitecto Domenech Sugranyes se encargó de completar la ornamentación. Pertenecen a Sugranyes los ornamentos de cerámica con bancos que rodean el portal de la entrada, la lámpara, la barandilla de hierro y la decoración de cerámica de la escalera. Además, Sugranyes añadió más tarde varios volúmenes al edificio: los pórticos cubiertos y la casa del guarda. En cambio, Gaudí, con la ayuda del arquitecto Joan Rubió i Bellver, fue autor de la integración y recuperación de los antiguos muros medievales y de un puentecillo del jardín.


Maria Antonietta CRIPPA

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