Inprimatu

Ya reconocido mundialmente, Le Corbusier diseña amplias casas en los barrios burgueses de las afueras de Paris, aunque no llegará a construirlas todas. La más llamativa es la casa "Les Terrasses", levantada en garches en un terreno que en la actualidad pertenece a Vaucresson. Estuvo destinado a Michael Stein, hermano de la escritora Gertrude Stein, y a su esposa Sara, asi como a Gabrielle de Monzie, divorciada del ministro radical socialista Anatole de Monzie y fiel defensora de Le Corbusier, gracias a quien pudo llevar a cabo el pabellón de 1925. El lujo de estos espacios molestará a los críticos preocupados por la dimensión social de la arquitectura moderna.


La fachada de la entrada de la casa, inscrita dentro de un paralelepípedo, resulta muy plana y sigue un trazado regulador basada en el número aúreo que define la medida y el lugar de los ventanales. Pero la fachada que da al jardín muestra la complejidad del juego de volúmenes interiores por su transparencia, así como el paseo que comunica las terrazas entre sí y con el jardín, al que conduce una escalera exterior. El crítico británico Colen Row comparó la retícula geométrica realizada alternativamente con tramas anchas y estrechas - con la que diseñó la casa - con la planta de la Villa Malcontenta de Palladio, y puo de rellieve así una de las numerosas correspondencias ocultas que abundan en la obra de Le Corbusier. Asímismo, le pareció reconocer, junto a Robert Slutzky, en las escaleras de caracol y las paredes curvas de la villa, consideradas por Le Corbusier como "órganos comprimidos", los "objetos tipo" que figuran en los cuadros puristas como "La Nature morte á la pile d´assiettes" de 1920. De esta forma se puede comparar la casa, por así decir, con un cuadro descomprimido en el espacio.


La disposición vertical de los espacios resulta bastante clara y lógica. La planta baja alberga el garaje y las dependencias del servicio alrededor de un gran vestíbulo que comunica con los niveles superiores mediante dos escaleras, cuya posición cambiará a lo largo de las fases del proyecto. En la entrada principal destaca un sobradillo en voladizo, flanqueado de madera simétrica por la entrada del servicio coronada por un balcón.El primer piso consta de las habitaciones de recepción y la cocina, compartidas por los Stein y Gabrielle de Monzie. Una pared curva separa el corredor del salón, que cuelga como un balcón sobre el vestíbulo y comunica con una amplia terraza cubierta. En la segunda planta dedicada a los dormitorios, resulta más palmaria la separación de los ambientes de casa familia; se distinguen dos apartamentos, cuya disposición, que combina dormitorios y anexos, demuestra el conocimiento que poseía Le Corbusier del arte de la distribución elaborado en el siglo XVIII por arquitectos franceses como Jacques-François Blondel. 


La última planta está destinada en su totalidad a amplias terrazas.  Un ventanal rectangular se abre a ellas hacia la parte delantera de la casa, pero estas se extienden más ampliamente hacia el jardín; también se accedo a ellas por unas escaleras helicoidales, exteriores a los dormitorios. Los detalles recuerdan los transatlénticos elogiados en "L´Esprint nuuveau". En la pelñicula "L´Architecture aujourd´hui", que le dedica Pierre Chenal en 1930, Le Corbusier se interpreta así mismo llegando a la casa por la alameda de grava en su coche Voisin, para relacionar explícitamente de esa manera la máquina con la vivienda. Sin embargo, cuando vuelve a visitar la casa en 1959, descubre en ella una "deliciosa aparición" donde se mezclan "poesía, técnica, biología y escala humana".


Jean-Louis COHEN

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