Inprimatu

Este edificio que e encuentra en el centro de Boston, se puede considerar la más Richardsoniana de sus obras, en la forma en la que se entendía normalmente su estilo. Una obra poderosa que le dio inmediata reputación en su país. El interior, unificado, sin naves laterales, que comprende una nave central corta, un presbiterio profundo, transeptos y un inmenso crucero, difiere de los interiores románicos auténticos, generalmente divididos en naves laterales y paños. Resplandece con policromía, madera abrillantada y vidrieras de colores preciosos, creaciones de finales del siglo XIX del propio Richardson (aunque lo llevaron a cabo colaboradores como Edward Burne-Jones y John La Farge).


Pero lo principal como en la mayoría de sus obras es el exterior. Aquí las referencias al románico son explícitas, ya que la fachada está realizada (en gran parte por sus seguidores) como St. Gilles-du-Gard en Francia: la torre está copiada (por Stanford White, su joven y brillante ayudante) de la Catedral de Salamanca en España, y la decoración polícroma del ábside y transepto se inspira en el románico del Auverge francés. Sin embargo, en su conjunto, especialmente observándola desde el este, tiene una fuerza concentrada extraña a la época en cualquier sitio. ¿Cómo lo consiguió Richardson?. Los espacios interiores hablan como atrevidas masas externas. Unos pocos espacios de tamaño similar se erigen con fuerza poderosa los transeptos inclinados, el protuberante ábside y la majestuosa torre del crucero. Este contraste de formas está integrado gracias a la densidad y textura uniforme de la fachada, de rosado granito de cantera mezclado con arenisca marrón, y el juego cuidadosamente orquestado de columnitas y ventanas de arco de medio punto “románicas”. Cada volumen recibe el embellecimiento debido, sobre todo la torre con poderosos contrafuertes, las buhardillas y el chapitel bajo.¿Qué debemos interpretar de este Románico richardsoniano?. Las fuente manifiestas son continentales y la atrevida simplicidad e integración lógica de las planta y masas francesa. Pero su energía y policromía de rica textura recuerdan decididamente al Alto Gótico Victoriano inglés de Ruskin.

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