Inprimatu

La Unidad de Habitación, es el primer encargo que recibe Le Corbusier del Estado francés. Para alojar a las víctimas de los barrios destruidos de la ciudad, pone en pié un principio cuyo desarrollo se remonta al "inmueble villa" y los "bloques dentados" de 1922. Observó en Moscú, en q930, que Moisés Ginzburg y sus amigos constructivistas utilizaban sus ideas en la "casa común" de Narkomfin al desarrollar los "servicios comunes". A esos planos, que llevará consigo a Paris, deberá mucho este proyecto de Le Corbusier. En los años treinta, un doble concepto lleva al concepto de "Unidad de Habitación de escala conforme". Por una parte, el edificio Clarté, construido en Ginebra de 1930 a 1932 con una estructura metálica, es la primera obra que se realiza de un conjunto de viviendas a doble altura. Por otra parte, introduce en los "bloques dentados" las circulaciones horizontales y continuas del Narkomfin, y luego empieza a segmentarlos en edificios aislados en sus distintos proyectos urbanos. El principio de la "Unidad de Habitación", autónoma, formulado durante la guerra en 1942 en la "Mansión des hommes", se utiliza el plan de reconstrucción de Saint Dié (1944), donde se junta toda la población urbana en seis de esos edificios.


La gestación del proyecto de Marsella resulta complena. Este emncargo del Ministerio para la Reconstrucción y el Urbanismo, Raoul Dautry, solo se llevará a cabo, gracias a la determinación de su sucesor, Eugène Claudius-Petir, a pesar de la intensa campaña lanzada por los arquitectos conservadores y los higienistas. Un pérfico informe de expertos, que pronostica un aumento de las enfermedades mentales de los futuros inquilinos, genera una controversia nacional y, en Marsella, la vox populi apoda el edificio la Maison du Fada, la casa del loco.


La Unidad diseñada como una "ciudad jardín vertical", por oposición con la construcción de chalés, se implanta en cuatro terrenos diferentes antes de hallar su lugar en el Boulevard Michelet, en "los barrios elegantes" de Marsella.Una estructura de hormigón armado, semejante a una estantería y colocada sobre unos gruesos pilotes que comprenden las redes de fluidos, acobe las "botellas" que forman las 337 viviendas; la fachada, protegida por marquesinas, está prefabricada con elementos de hormigón. Las viviendas,  que van desde este a oeste, se comunican mediante "calles en el aire", diseñadas ya en 1929 y colocadas cada tres pisos. Una de esas calles, comprende varios comercios y un hotel. Entre las colinas y el mar se abren las galerias de los apartamentos, la terraza jardín de la Unidad alberga una guarderí y un gimnasio. De esta manera reproduce en medio del paisaje meridional la cubierta de los transatlánticos, venerados por Le Corbusier desde hacía 30 años. 


Esta obra, de una magnitud sin precedentes para su autor, se ve ralentizada por problemas presupuestarios y tardará en ejecutarse cinco años, en lugar de los doce meses previstos inicialmente.  La Unidad no solo es el primer edificio donde se introducen las medidad del "Modular", diseñado por Le Corbusier en 1943, sino que también es un campo de experimentación para un mobiliario sencillo e industrializado. Además de con los armarios empotrados, Jean Prouvé y Charlotte Perriand contribuyen también al elegante diseño de los elementos y muebles de las viviendas. Sin embargo, para Le Corbusier, la Unidad sólo cobra todo su sentido como un conjunto de barrios urbanos. El fracaso de sus proyectos de ciudades satélites para el sur de Marsella, con 23 unidades (1947-1949), y de sus propuestas para Estrasburgo y Meaux impedirá que lo demuestre. Deberá conformarse con realizar, a veces en unas condiciones muy difíciles, unos edificios extraordinarios y aislados en Nantes-Rezé, Briey-en- Forêt, Firminy y Berlín-Charlottenburg en el marco de las exposición Interbau de 1957.


Jean-Louis COHEN

Igo