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La obra religiosa de Palladio ocupa la última etapa de su carrera profesional, destacando entre  las iglesias que construyó, las obras de San Giorgio Maggiore (1566) y el Redentore ((1576) en Venecia. Dichas obras participan de un mismo espíritu constructivo, y por su ubicación e importante presencia urbana, intentan dar respuestas visuales a la ciudad de Venecia. Estas dos iglesias tienen la particulicularidad de que se realizan en un tiempo coincidentre con la finalización del Concilio de Trento, en el que se consideran y reexaminan las tradiciones de la iglesia como edificio, al mismo tiempo que lo hace como institución.


Aunque ambos edificios comparten programas coincidentes, tienen un tratamiento diferenciador en su composición de fachada y distribución del espacio interior, destacando el carácter desornamentade de dicho interior, sin las esculturas y pinturas propias de las iglesias barrocas romanas, lo que nos recuerda las iglesias protestantes de corte austero que se realizarán más tarde en Inglaterra. 


En el caso del Redentore, está situada en la isla de la Giudecca. Se trata de una iglesia de tres naves, una central y dos laterales, cuyo poder expresivo está centrado en la fachada. Una fachada de carácter clásico, estableciendo los cánoces correspondientes, que intenta dar respuesta a la altura y anchura de la misma. Para ello, se elige como motivo inspirador el templo clásico, al que se accede por medio de unas escaleras. Tanto estas escaleras como el astial retranqueado de la nave central que no se expresa en fachada, permiten dar a esta fachada un equilibrio, acentuando su medido clasicismo. Las naves laterales se expresan levenente en dicha fachada, mediante el arranque de un frontón en cada uno de los lados, y la colocación de un arbotante sobre el mismo.


Con respecto al espacio interior, mantiene Palladio la constante de la desornamentación, dando un tratamiento especial a la luz que a través de ventanas y lunetos, penetra y se expande sobre los muros y techos pintados de blanco. Con un sistema de sustentación murario, los distintos moldeados interiores de tipo clásico, se nos muestan como granes elementos ornamentales, expresados a través de frisos, entablamentos, capiteles, pilastras, nichos, columnas de gran dimensión... que con su color grisáceo contrasta con el fondo blanco de la iglesia. 


En el caso del Redentore, la distribución interior está definida de forma mucho más clara que enla iglesia de San Giorgio, definiendo bien los tres espacios de la iglesia.El espacio congregacional de forma rectangular donde la gente se concentra para asistir a los actos relilgosos, el espacio litúrgico que queda remarcado con respecto a la nave central por unos resaltes especialmente visibles, en dicho que coincide con el crucero se coloca la cúpula y finalmente el espacio monástico, donde se ubica el coro.


 

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