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Convento de Santa Teresa en San Sebastián

  • 1661 - 1666
  •  
  • LINAZASORO, José Ignacio
  • ELIZALDE, Miguel de
  • SESE, Luis; ECHAVE ZALACAIN, Manuel Adaptación   1983 - 1991
  •  
  • San Sebastián. Euskadi-País Vasco. (Gipuzkoa)
  • España
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ARSUAGA Miguel, SESÉ Luis. Donostia-San Sebastián. Guía de Arquitectura. Colegio Oficial de Arquitectos Vasco-Navarro.


Donostia-San Sebastián 1996


p.37. " Este conjunto formado por la iglesia y el convento de clausura con sus dependencias anejas se halla situado en la falda del monte Urgull. A las dificultades propias de la ubicación hay que añadir que la vida del conjunto ha sido muy accidentada desde su fundación y desde que en 1666 Santiago de Semosiain se comprometía a "sacar tierra" para edificar una iglesia, claustro y otras dependencias, un trabajo importante de desmonte en la roca. Las Carmelitas, han soportado entre otras cosas, los trabajos en los baluartes del recinto defensivo en 1668, 1678, 1685, la explosión del polvorín del castillo de 1668 y el sitio de 1813, por lo que el convento ha experimentado diversas fases de destrucción y reformas.


El primer proyecto, del maestro arquitecto Miguel de Elizalde, data de 1661. Los edificios del convento se realizaron en dos fases; entre 1670 y 1691 se levantó la iglesia, tanto la construcción de su fábrica como el remate de sus interiores, en planta de cruz latina y sin motivos ornamentales pero con retablos y cuadros añadidos a finales del siglo XVIII. De esta época es también el llamado cuarto alto entre las bóvedas y la cubierta. En la seguda, a partir de 1703 y hasta la tercera década del siglo XVIII se construyeron los patios, el claustro y dependencias anejas. A este respecto presentan interés el patio rectangular y el claustro de dos niveles, de planta casi cuadrada y de dimensiones mínimas con sobrias arquerías en sillares de piedra. En estas obras intervino el tracista de la Orden, Fray Pedro de Santo Tomás.


El convento ha tenido modificaciones posteriores en el siglo XIX, siendo la más importante la elevación de la torre y su campanario. A partir de 1990 las monjas han conservado la iglesia antigua y las huertas altas, desde donde se divisa la ciudad, cediendo para uso civil, los patios, el claustro y las construcciones de la cota inferior. Una reforma proyectada por los arquitectos José Ignacio Linazasoro y Luis Sesé, en la cual el cuarto alto sobre la iglesia quedó habilitado para las dependencias del convento, en dos plantas y a la clausura en el nuevo atrio excavado en el monte Urgull."

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