Imprimir

W. Curtis-. La arquitectura moderna desde 1900


pág. 169 ¿Cuáles serían entonces los equivalentes modernos de los elementos estándares del sistema clásico del pasado? Le Corbusier iba a descubrirlo precisamente, usando el coche como rival de la casa, y el prototipo resultante. La maison Citrohän 1922, iba a ser una especie de Paestum o Humber de las villas posteriores, que eran versiones mucho má depuradas del mismo sistema. Citrohan era un juego deliberado con la palabra Citroën, y está claro que Le Corbusier, como Gropius y Oud en el mismo período estaba empeñado enhuera los procesos de producción en serie - como los que Ford había usado con los coches- para resolver la crisis de la vivienda en los años posteriores a la guerra. Su prototipo era una caja blanca c¡sobre pilares con una cubierta plana, ventanas lisas y rectangulares de tipo industrial y una sala de estar de doble altura tras su enorme ventanal de estudio. La parte posterior de la casa contenía la cocina, el baño y los dormitorios en compartimentos más pequeños, y en el nivel inferior estaba el sistema de calefacción; por su parte, los coches podía cobijarse en el espacio creado por los soportes de hormigón armado o pilotos. Había terrazas a media altura y en la parte superior- El edificio en conjunto estaba hecho de hormigón - de ahí las grandes luces libres del interior- y gran parte de él, en realidad debía de realizarse in situ. Pero la idea de la vivienda producida en serie era tanimportante como su ejecución, y la casa Citrohan contempla un modo de vida liberado del abigarramiento innecesario de la vivienda burguesa habitual de la época.  En Hacia una arquitectura, Le Corbusier había hablado de la nueva vivienda como "una máquina de habitar" y con eso quería decir una casa cuyas funciones se hubiesen estudiado desde la planta baja hacia arriba y se hubiesen reducido a sus elementos esenciales. Sano de mente y de cuerpo, el habitante ideal, sin duda habría quedado embargado por L´Esprit Nouveau al buscar en las paredes puras y blancas esos "placeres esenciales" de la luz, el espacio y la vegetación. Por supuesto, pese a todas sus pretensiones de relevancia universal,  el modo de vida simbolizado por la casa Citrohan era una proyección de los valores más singulares de un artista monástico y de vida recluida perteneciente a la vanguardia parisiense. 


La casa Citrohan era una refundición de anteriores preocupaciones de Le Corbusier; las casas Dom-ino, susceptibles de producirse en serie; las viviendas cúbicas mediterráneas con superficies encaladas que había visto en sus viajes; los transatlánticos que tanto admiraba por su "tenacidad y disciplina".Había también persistentes deudas con las formas sin adornos de Adolf Loos y con las casas de hormigón y cubierta plana ilustradas en la Cité Industrielle de Garnier. Le Corbusier también había quedado impresionado por los estudios construidos en Paris en la primera parte del siglo XX, con sus extensas superficies de acristalamiento, y la habitación de doble altura con un balcón en la parte posterior estaba inspirada en una disposición similar de un café de Paris. Este transfondo "normativo" y vernáculo, ayuda a explicar la elección de las superficies blancas y plantas en las casas parisienses de Le Corbusier. El arquitecto escribía de modo revelador aceca de las viejas casas "con fachada de revoco liso, perforadas regularmente por ventnas uniformes... casas eternas en las que Paris es tan rico y que nos ofrecen un consumado modelo de "casas standar"; o al menos el standar premaquinista que se remonta hasta Enrique IV"


---


MONTANER, J.M., La Modernidad superada. Arquitectura, arte y pensamiento del siglo XX. Edit. Gustavo Gili. Barcelona, 1997. 


págs.59-88. “ El racionalismo como método de proyectación: progreso y crisis” 


El racionalismo arquitectónico que se fundamenta en el mito de una sociedad científica y racionalmente ornamentada, coincide con la admiración por las máquinas. La escultura y la arquitectura de las vanguardias, desde László Moholy-Nagy hasta Le Corbusier, parte de la mitificación de la precisión y la belleza de la máquina. Ludwig Wittgenstein planteó en 1928 una casa para su hermana Hermine en Viena, siguiendo un proyecto de Paul Engelmann, discípulo de Adolf Loos y proponiendo unos espacios radicalmente vacíos de ornamentación, que estaban entendidos como un mecanismo lógico, como si fueran un circuito eléctrico. Wittgenstein había escrito “el significado es el uso”. Si en una similar batalla puritana, Adolf Loos identifica ornamentación con pervivencia irracional y ve en el ornamento un impulso mimético que va contra objetivación racional, Engelmann y Wittgenstein van mucho más allá, convirtiendo también los interiores en espacios radicalmente abstractos. Si Le Corbusier en el prototipo de la casa Domino, y Mies van der Rohe en sus pabellones platónicos eliminan la visión de las jácenas, la casa de Wittgenstein convierte las jácenas y los capiteles de los pilares en los elementos centrales de los interiores.


Coincidiendo con la conversión de las vanguardias en un movimiento internacional, van apareciendo modelos estrictamente racionales y cartesianos. El más paradigmático y seminal es la casa Domino creada por Le Corbusier en 1914. Se basa en la certeza de un a priori cartesiano, en una estructura constructiva básica: forjados y columnas prefabricadas que dejan la planta libre y la fachada independiente de la estructura, creando un espacio diáfano en torno a los pilares; un espacio humano que mira con optimismo hacia el horizonte. La estructura Domino, junto con la estructura vertical de la casa Citrohan que permite crear los dobles espacios, son el punto de partida de la mayor parte de los prototipos lecorbuserianos.


---


FRAMPTON Kenneth., Historia crítica de la  Arquitectura Moderna. Gustavo Gili. Barcelona, 1987. 


Pág.151-162. “Le Corbusier y el Esprit Nouveau”


En 1922, tanto la Maison Dom-Inó como las Villes Pilotis se desarrollaron aún más, convirtiéndose en la casa Citrohan y la 'Ville Contemporaine' , dos proyectos que se expusieron en el Salón de Otoño de París ese mismo año. Mientras que la segunda era una transformación directa, al menos en sección, de la Rue Future de Hénard de 1910 , la primera utilizaba el entramado de Hennebique para proyectar un volumen largo y rectilíneo, abierto en un extremo, que se aproximaba a la forma tradicional del megarón mediterráneo. Dentro de este tipo básico -diseñado en dos versiones sucesivas- Le Corbusier proyectó por primera vez su característica sala de estar de doble altura , que se completaba con el dormitorio principal en una entreplanta y los cuartos de los niños en el último piso. Además de hundir sus raíces en la tradición vernácula griega, este tipo que presentó por primera vez en 1920- derivaba al parecer de un café de trabajadores de París, situado en la Rue de Babylone, donde almorzaba todos los días con su primo. De este pequeño restaurante salió la sección y la distribución básica de la casa Citrohan : “Simplificación de las fuentes luminosas; un único vano grande en cada extremo; dos muros portantes laterales; una cubierta plana arriba; una verdadera caja que puede ser útilmente una casa”. Aunque la casa Citrohan , elevada sobre pilotis, casi anticipaba Los cinco puntos para una nueva arquitectura que Le Corbusier formularía finalmente en 1926, era difícilmente aplicable a todo lo que no fuesen conjuntos residenciales 'suburbanos'. Pronto iba a usar una versión de este proyecto con ese fin en las porciones de ciudad jardín que construyó en Lieja y Pessac en 1926.

Subir