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Corte Suprema - Tribunal Supremo de Chandigarh

Capitol Complex en Chandigarh
  • 1951 - 1962
  •  
  • LE CORBUSIER, Charles-Édouard Jeanneret
  •  
  • Chandigarh
  • India
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W.MORRIS., La arquitectura moderna desde 1900. Edit. Phaidon. Hong-Kong, 2006


p.428-29.Gran parte de la atención de Le Corbusier en los años siguientes se dedicaría al conjunto del Capitol Complex o conjunto del capitolio, en donde se dio rienda suelta a sus ideas sobre la expansión monumental. Al igual que Lutyens, aprendió las enseñanzas de la tradición mogola, con su generosa provisión de logias profundas, siluetas románticas y agua. El “parasol” en forma de media luna -vuelto hacia arriba para proteger del agua y el sol, que incluía una imagen tradicional de autoridad, pero también la invertía para formar un gesto autoritario- se convirtió en un Leimotiv común en Chandigarh; se repetía en lo alto del Palacio del Gobernador y en los Ministerios; se transformaba en la colosal cavidad del pórtico de la sede del Parlamento; y llegaba a ser la forma misma de la propia basílica de la Justicia. Sin duda, la génesis del vocabulario monumental de Le Corbusier parece haber supuesto una prodigiosa hazaña de abstracción en la que los recursos de la tradición clásica (el orden grandioso o el pórtico) se fundían con su propio sistema general de formas en hormigón y, a su vez, se cruzaban con recursos indios como el chaattri (una cúpula sobre soportes esbeltos), las terrazas adinteladas, las galerias y las logias de Fatehpur Sikri. A su vez, este lenguaje arquitectónico rico en referencias y connotaciones de índole pública e institucional, estaba impregnado de los temas cosmológicos personales del artista; la fantasía del agua empapando y salpicando gigantescas cubiertas y superficies de hormigón, la imagen del recorrido del sol en el solsticio y el equinoccio ligado a la colosal torre de iluminación del Parlamento, y el curioso “valle de la contemplación”, blasonado de signos que representaban los diferentes aspectos de la filosofía del arquitecto. El propio Capitolio era un diagrama de las jerarquías institucionales, con el Palacio del Gobernador en su cabecera, el Tribunal Supremo y el Parlamento uno enfrente del otro un poco más abajo, y los Ministerios apartados en un lado en una posición subordinada. Los edificios y los espacios intermedios se concebían como parte integrante de una especie de paisaje cósmico en el que los montículos, los valles, las láminas de agua, las plataformas y las siluetas de las construcciones principales se yuxtaponían con las faldas del lejano Himalaya, y sintonizaban para reflejar el paso del sol, los ángulos cambiantes de las sombras, y la luz de la luna. Las relaciones entre objetos cercanos y lejanos se animaban mediante tensiones y ambigüedades espaciales. A un lado del Palacio del Gobernador había una versión moderna de un jardín geométrico mogol. (Le Corbusier había proyectado algo similar para la cubierta del museo que diseñó para la ciudad de Ahmadabad). Las cubiertas planas de las instituciones monumentales se concebían como lugares de congregación, y en lo alto del Palacio del Gobernador (que nunca se construyó) había una figura de media luna vuelta hacia arriba que combinaba un teatro al aire libre, un recinto inferior sombreado y un símbolo político y cósmico abierto a múltiples interpretaciones; los cuernos de un toro, el recorrido del sol o el parasol de una autoridad. La apoteosis de esta nueva imaginería del estado, impregnada de referencias de Le Corbusier, era quizá la “mano abierta”, un monumento diseñado para estar cerda del Palacio del Gobernador (que finalmente quedó aislado cuando esta última función se abandonó porque el presidente Nehru la encontraba “antidemocrática”. La mano abierta era una extraña mezcla de la paz de Picasso y una enorme mano gesticulante, y su silueta era un eco de los prerfiles curvos de los edificios. Parte del significado de este símbolo lo explicaba así el arquitecto. “ El monumento de la Mano Abierta.... no es un signo político... es una creación de arquitecto....un signo de paz y de reconciliación... un testimonio de armonía... Para recibir las riquezas creadas, para distribuirlas entre los pueblos del mundo, debe ser el signo de nuestra época.”


  


KOSTOF, Spiro., Historia de la arquitectura. Alianza Editorial. Madrid 1988. Tomo 3


págs.1263-1315.“En paz con el pasado. Las últimas décadas”


pág.1263. El Estilo Internacional


Apuntes de postguerra.


En Chandigarh, la nueva capital de la provincia del Punjab creada con ocasión de la independencia de la India, y la partición en 1947 que dejó a Lahore, la antigua capital, en zona pakistaní. Le Corbusier tenía a los Montes del Himalaya  con los que trabajar. Al norte de la ciudad, entre ella y las interminables cordilleras con nieve en sus cumbres, situó tres edificios monumentales en relaciones axiales cambiantes a través de una basta plaza. Cuando uno se acerca a la principal vía pública urbana, esta acrópolis queda parcialmente escondida de nuestra vista tras un paisaje artificial de formas de tierra que mimetizan la verdadera  barrera de montañas de la lejanía.


De estos tres edificios, el más sencillo es el Secretariado. Siendo un bloque horizontal enormemente atenuado, esta tamizado por un esquema irregular de pantallas protectoras del sol en los lados mayores, interrumpidos ambos por una torre sin ventanas que contiene las rampas de circulación. El Tribunal Supremo y el Edificio de la Asamblea o Parlamento también son importantes estructuras de hormigón, protegiendo los núcleos funcionales interiores del terrible sol del verano y de la furia de la lluvia de los monzones que se desata en julio. En los interiores frescos y cavernosos del Tribunal Supremo, más allá del pórtico de entrada, se entrelazan las rampas y los caminos que atraviesan el espacio entre las salas de justicia, de una parte, y la sala suprema y la biblioteca, de otra. El pórtico está coronado por un masivo alero de hormigón de bóvedas colgantes. Este descansa sobre una serie de delgadas aletas verticales que sostienen la pantalla protectora del sol, y sobre tres tremendos pilares aplanados de 18 metros de altura, cada uno de ellos enteramente pintado de un color vivo; rojo, amarillo  y verde. Enfrente del Tribunal Supremo se abre camino el dramatismo del Edificio de la Asamblea o Parlamento mediante el tejado de su nave. Por encima del dosel gigantesco e inflado del pórtico de entrada que se asienta sobre una hilera de delgada de secciones planas, sobresale la cámara de asambleas en forma de una torre de refrigeración, mientras que la sala de consejos, más pequeña y rectilínea emerge al aire libre con un tragaluz piramidal.


Este extravagante y enorme complejo, a escala con la llanura vacía y monótona y con las altas montañas, superó ampliamente sus necesidades específicas. Engrandeció las instituciones de gobierno de la nación india que acababa de nacer, del mismo modo que Lutyens había dignificado el dominio colonial años antes en Nueva Delhi. Pero mientras que Lutyens podía basarse en una larga tradición de formas monumentales con medios culturales establecidos, Le Corbusier asumió la invención de una completa iconografía de poder para satisfacer la petición de su augusto cliente, el Primer Ministro Pandit Nehru, de que la ciudad de Chandigarh fuera símbolo de la libertad de la India, sin las trabas de las tradiciones del pasado.

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