Print

Los primeros caseríos se empezaron a construir en el S.XII Y S.XIII. Son una especie de casa aglomerada, de forma paralelepípeda, donde su conexión, se reúne en el centro de la vivienda, ya que no tiene nexos, ni corredores y ni patios. Suelen constar de dos plantas, donde su distribución se solía aplicar a todos los caseríos, planta baja animales y familia y planta superior almacén del ganado o de la cosecha, ya que las familias cultivaban sus alimentos.
- Los alimentos que más se cultivaban eran las manzanas, para la fabricación de la sidra y el trigo, pero al paso del tiempo cada vez se cultivaban más distintos alimentos y a consecuencia de eso, se empezó a construir los caseríos más grandes para una mayor capacidad de almacén y de graneros.
-Esta construcción está adaptada a un clima lluvioso y con viento, donde tiene grandes aleros y una cubierta a dos aguas. La orientación de las fachadas es curiosa, ya que por una parte, la fachada norte está totalmente cerrada y por lo contrario, la fachada sur está ventilada por ventanas y entramados de madera. Además, también tienen un espolón, muro lateral que sobresale un metro de la fachada para protegerse mejor del viento.
-Se orientan también por el terreno, la cumbrera está orientada paralelamente a las curvas de nivel.
Por ultimo podemos clasificar los caseríos por tres tipos:
1) Los Guipuzcoanos: se caracteriza por su producción de sidra, dos plantas y 5 crujías, con una entrada descentrada.
2) Los Vizcaíno: tenía 4 crujías con una entrada centrada, el ganado estaba al piso superior y contaba con un cortafuegos central.
3) Labortano: Tenía 3 crujías e incluso a veces 2. Se semejaba mucho al Vizcaíno pero era asimétricos por la posibilidad de ampliar el caserío, ese muro solía tener un espolón para protegerse del viento. El cortafuego permitía separar funciones.


 

Up