Págs. 209- 229.“De Le Corbusier a las megaestructuras: visiones urbanas, 1930-1965”
Después de su gira de conferencias por Sudamérica en 1929, Le Corbusier se ocupó de una serie de proyectos urbanos que eran muy distintos de sus planes urbanísticos anteriores. Mientras que la Ville Radieuse había sido un diseño esquemático para un emplazamiento ideal, los proyectos para Rio de Janeiro (1929)y los planes Obus para la ciudad de Argel (1932-1942) estaban pensados para lugares reales; también estaban estrechamente ligados al reciente interés de Le Corbusier por “el hombre real” y las culturas regionalesbasadas en las costumbres y las geografías locales (regionalismo crítico).En estos proyectos la arquitectura y la ingeniería modernas amplían su radio de acción a bastos territorios coloniales y postcoloniales, y asumen una nueva significación cosmológica en su lucha con la naturaleza primigenia (globalización).
En Rio y Argel, Le Corbusier no abandonó su urbanismo anterior (urbanismo),pero sus formas se tornaron más sensibles a las topografías locales, y también se aprecia una mayor asimilación de la vida privada por parte de unas formas monumentales y colectivas. Ya en 1922, en la Ville Contemporaine, había imaginado una nueva integración de la vida privada y la colectiva. Por ejemplo, la circulación pública se entendía como un sistema único, en el que los pasillos que llevaban a los pisos se convertían en “calles en el aire” que reemplazaban a las vías de acceso. En los planes de Rio y Argel, la integración de la circulación y el alojamiento se convirtió en el tema dominante. Las viviendas colgaban bajo un viaducto por donde corría la autovía principal, lo que recordaba el proyecto Roadtowndel arquitecto norteamericano Edgar Chambless. En Argel, el viaducto residencial hacía un recorrido largo y sinuoso a lo largo de la costa, mientras que un grupo separado de viviendas – atravesado a su vez por otra autovía a media altura- estaba situado tierra adentro, sobre las colinas del Fort de l´Empereur, y se comunicaba mediante un viaducto elevado con el centro de negocios del puerto, la cité d´affaires. Las autovías y las viviendas se trataban como un único sistema integrado. Uno de los aspectos más interesantes de este proyecto era la separación de la infraestructura y el relleno, lo que permitiría a los habitantes construir sus propias casas dentro de la estructura como si se tratase de parcelas de una urbanización: es decir, la adaptación de la idea Dom-ino de 1914 a un edificio de varias plantas. Una autovía financiada por fondos públicos proporciona así el armazón para unas viviendas con financiación privada.
El proyecto de Le Corbusier para Argel coincidió con una presión pública cada vez mayor a favor de un plan de desarrollo para la ciudad, que crecía rápidamente. Al tiempo que el arquitecto diseñaba estos proyectos no solicitados, las propias autoridades de Argel estaban preparando otras propuestas de tipo más convencional. El primer plan de Le Corbusier se entregó en 1933 y a éste siguieron inmediatamente otras dos propuestas más (1933-34), en las que el componente residencial se fue eliminando progresivamente. El proyecto fue rechazado definitivamente en 1934, pero Le Corbusier continuó enviando durante varios años, con la misma falta de éxito, propuestas adicionales para la cité d´affaires...
... Urbanismo y vivienda en la última etapa de Le Corbusier. Después de su gira de conferencias por Sudamérica en 1929, Le Corbusier se ocupa de una serie de proyectos urbanos que eran muy distintos de sus planes urbanísticos anteriores. Mientras que la Ville Radieuse había sido un disco esquemático para un emplazamiento ideal, los proyectos para Río de Janeiro (1929) y los planes Obús para ciudad de Argel (1938-1942) estaban pensados para lugares reales, también estaban estrechamente ligados al reciente interés de Le Corbusier por el hombre real y las culturas regionales basadas en las costumbres y las geografías locales. En estos proyectos, la arquitectura y la ingeniería modernas amplía su radio de acción a vastos territorios coloniales y poscoloniales, y asumen un nueva significación cosmológica en su lucha con la naturaleza primigenia.
En Rio y Argel. Le Corbusier no abandonó su urbanismo anterior, pero sus formas se tomaron más sensibles a las topografías locales y también se aprecia una mayor asimilación de la vida privada por parte de unas formas monumentales y colectivas. Ya en 1922, en la Ville Contemporaine, había imaginado un nueva integración de la vida privada y la colectiva. Por ejemplo, la circulación pública se entendía como un sistema Único, en el que los pasillos que llevaban a los pisos de Connection en halles en las áreas que reemplazaban a las vías de acceso. En los planes de Rio y Angel la integración de la circulación y el alojamiento se convirtió en el tema dominante. Las viviendas colgaban bajo un viaducto por donde corría la Autovía principal, lo que recordaba el proyectoRoudtown del arquitecto norteamericano Edgar Chambless.
En Argel, el viaducto residencial hacía un recorrido largo y sinuoso a lo largo de la costa, mientras que un grupo separado de viviendas atravesado a su vez por otra autovía a media altura estaba situado tierra adentro, sobre las colinas del Fort de l'Empereur, y se comunicaba mediante un viaducto elevado con el centro de negocios del puerto, la d'afir. Las autovias y las viviendas se trataban como un único sistema integrado. Uno de los aspectos más interesantes de este proyecto era la separación de la infraestructura y el relleno, lo que permitiría a los habitantes construir sus propias casas dentro de la estructura como si se tratase de parcelas de una urbanizaciones es decir, la adaptación de la idea Domino de 4 a un edificio de varias plantas.
El proyecto de Le Corbusier para Argel coincidió con una presión pública cada vez mayor en favor de un plan de desarrollo para la ciudad, que crecía rápidamente. Al tiempo que el arquitecto diseñaba estos proyectos solicitados, las propias autoridades de Argel estaban preparando otras propuestas de tipo mas convencional. El primer plan de Le Corbusier se entregó en 1930 y a éste siguieron inmediatamente dos propuestas más (1931-1934), en las que el componente residencial se fue eliminando progresivamente. El proyecto fue rechazado definitivamente en 1934, pero Le Corbusier continuó enviando durante varios años, con la misma falta de éxito, propuestas adicionales para la cité d'affaires.
Fue mientras trabajaba en esto cuando Le Corbusier desarrolló la idea del brise-soleil (parasol), propuesta por primera vez en el proyecto Durand para Argel, en 1933. Este “invento” tuvo enormes consecuencias para su estilo posterior Mucho más que un modo de protección solar, el parasol es un recurso expresivo que devolvía a las fachadas de Le Corbusier la plasticidad y el juego de escalas que se habían sacrificado con la supresión de la estructura. Nada muestra con mayor claridad las similitudes y las diferencias entre Le Corbusier y el sistema antes. En su versión definitiva para la torre de oficinas de Argel, Le Corbusier retorna a un clasicismo primitivo completamente distinto del clasicismo histórico de Auguste Perret. Los órdenes son reemplazados por unos cristales que dotan de escala y significado a la fachada gracias a la representación de la jerarquía de espacios que hay dentro del edificio.
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PROTOTIPOS Y ARQUETIPOS
Dentro de esta visión clasificatoria por tipos deben diferenciarse dos conceptos totalmente distintos: el de prototipo y el de arquetipo. Los prototipos arquitectónicos se producen esencialmente durante el movimiento moderno, cuando los métodos de proyectación y construcción toman como referencia el mundo mecanicista de la producción industrial, y buscan ejemplos que pasen por bancos de pruebas similares a los que pasan las máquinas repetibles y combinables. Encontramos los casos más emblemáticos en las propuestas de Le Corbusier y Mies van der Rohe.
A partir los prototipos básicos -la casa Domino (1914), es decir el espacio sandwich, y la casa Citrohan (1920), es decir el espacio megarón-, Le Corbusier construye todo su mecanismo para resolver la arquitectura residencial privada y pública. La casa Domino es el tipo constructivo y la casa Citrohan el tipo espacial en el que pervive la estructura muraria lateral que permite grandes aberturas en fachada y dobles espacios. El inmueble-villa (1922) constituye tanto la síntesis de los dos prototipos iniciales -Domino y Citrohan- como la síntesis de la casa unifamiliar y la vivienda colectiva. Cada célula de habitación permite pasar consecutivamente de la visión sandwich de los planos horizontales a la visión megarón del doble espacio que liberan los muros laterales. El redent, en el proyecto de una ciudad para tres millones de habitantes (1925) o en el Plan Obús de Argel(1930-1934), es la estructura que sirve para alojar los prototipos básicos. Las unités d'habitation (1952) constituyen la culminación del sistema de agrupación y de la propuesta del edificio residencial colectivo como elemento básico de la ciudad racionalista. En ellas la estructura Citrohan es la que acaba predominando.
Al mecanismo abierto y optimista creado por Le Corbusier se le opone el método de las casas numeradas de Peter Eisenman. La casa X (1976) ha de ser interpretada como una estructura anti-Domino, como el resultado de la metódica destrucción del sistema flexible, transparente y unívoco de las casas lecorbusierianas. Donde la casa Domino es abierta al horizonte, unitaria y de espacios sandwich, la casa X es cerrada, fragmentaria y de espacios cúbicos.
En el caso de Mies van der Rohesu arquitectura se basa esencialmente en el perfeccionamiento de los dos tipos básicos: el pabellón y el rascacielos. En el pabellón como estructura espacial sandwich, Mies busca el espacio universal, un espacio idealizado de perfección platónica que se configura en dos planos simétricos -el suelo y el techo- respecto a un eje que se sitúa a la altura de la visión de un ser humano. También en estos prototipos -casas patio, museo para una pequeña población- se pasa consecutivamente de percibir espacios sandwich, en los interiores, a percibir espacios megarón al salir a los patios. En 1929, el Pabellón de Barcelona, que se configura como un magnífico espacio sandwich inscrito en un espacio megarón definido por los muros perimetrales y culminado por el patio de la escultura, significó el reino del orden en un momento de crisis y caos. La Neue Natio-nalgalerie en Berlín(1962-1968) comporta la monumentalización del pabellón, la evidencia de las pervivencias clasicistas de la tradición de Karl Friedrich Schinkel y la consecución de un espacio lo más isótropo factible y de una estructura lo más perimetral posible, reducida a su esencia mínima: sólo ocho pilares.
Los arquetipos, en cambio, se refieren a principios formales lógicos, originales, inmutables, intemporales y genéricos. La arquitectura que intenta basarse en arquetipos busca las formas esenciales y primigenias de la arquitectura: el arco, el dolmen, el templo, la cabaña primitiva, la cueva, la escalinata. Es el caso de la arquitectura de Paulo Mendes da Rocha y Tadao Ando. Cuando la idea de arquetipo adopta su dimensión histórica, cultural y urbana, volvemos a encontrarnos con las tipologías y con la búsqueda metodológica de Aldo Rossi, Giorgio Grassi, Carlo Aymonino, Luciano Semerani o Antonio Monestiroli.
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p.325, 326. Mientras que los seguidores de Le Corbusier parecían dispuestos a petrificar sus doctrinas urbanísticas, el en cambio estaba actuando con una considerable flexibilidad en sus propuestas para lugares concretos. Entre sus muchos proyectos no realizados, algunos de los más espectaculares eran el de Rio de Janeiro (1929) y Argel (1930-42), en los que imaginaba largos viaducos de hormigón armado en carreteras en lo alto para liberar la circulación. Se trataba de verdaderos “solares construidos” en los que podían insertarse toda una rama de funciones urbanas. En la propuesta para Argel (conocida como Plan Obus) el viaducto se doblaba en una forma sinuosa y caligráfica que seguía la línea de la costa. Los alojamientos colectivos se concebían como extensas pastillas curvas, prácticamente esculturas paisajísticas a la escala de las montañas y el mar. El propio viaducto se apoyaba en un esqueleto de hormigón y tenía una calle peatonal ensartada en él a un nivel intermedio.Cada una de las viviendas se enchufaba en la estructura (una aparecía en estilo “moro”). Sin duda a Le Corbusier le interesaba la imagen de los viaductos y acueductos antiguos que cruzaban las ciudades, y le intrigaba la pista de pruebas para coches situada en la cubierta de la fábrica FIAT en Turín… “Fuentes” como estas se combinaban en la idea de una ciudad lineal pensada para paliar los problemas urbanos de Argel y para proporcionar un transporte rápido desde el interior del país. Los contornos eruptivos del proyecto recordaban los dibujos de Le Corbusier de los edificios de barro en Mzab y de mujeres argelinas en la kasba. Les femmes d´Alger había sido un argumento clave para elpintor decimonónico Delacroix, y en manos de Le Corbusier se transformó en una caligrafía entrelazada de líneas abstractas que sugerían simultáneamente los contornos de las mujeres y los de las montañas y las costas.
Aunque el plan Obus para Argel no seguía la forma precisa de la Ville Radieuse, mostraba como sus principios generales podían adaptarse a una topografía y a unas circunstancias culturales especificas. Pensado probablemente para encarnar cierta idea de unorden colonial “progresista” este plan se correspondía con ese sueño juvenil de Le Corbusier de generar la cultura mediterránea; también sugería un programa más amplio para la integración de la mecanización y los imperativos regionales y “naturales”. Estas ideas convergían en el gran rascacielos de vidrio que contenía la administración. Este edificio dominaba la imagen de la ciudad y estaba orientado hacia el mar. En versiones posteriores (Argel tuvo ocupado a Le Corbusier hasta principios de la década de 1940), al rascacielos se le dotaría de pantallas de protección contra el sol conocidas como brise-soleil (parasoles). El hecho era que sus fachadas totalmente acrisataladas (por ejemplo la Cité Refuge y el Pabellón Suizo) habían demostrado ser unos desastres ambientales que habían provocado unas condiciones insoportables en los meses de verano. El Brise soleil era un modelo de conservar la idea de uan fachada libre al tiempo que se dejaba entrar la luz, se reducia el calentamiento por el sol y se disminuía el deslumbramiento. Era un principio que estaba en deuda con los antecedentes tradicionales (por ejemplo, los enrejados para dar sombra conocidos como claustras y las celosías o mashrabuyas árabes), pero era congruente con la filosofía estructural de Le Corbusier. Las versiones posteriores del rascacielos de Argel, mostraban como las celosías podrían integrarse en el tejido real de la fachada como una profunda textura de logias sombreadas; le Corbusier dibujó comparaciones de su propia idea con las ramas y las hojas de un árbol, que se extiende y dan sombra.
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FRAMPTON Kenneth., Historia crítica de la Arquitectura Moderna. Gustavo Gili. Barcelona, 1987.
Pág.180-187.“Le Corbusier y la Ville Radieuse. 1928-1946
ta inspirada propuesta (de Rio de Janiero) llevó directamente a los planes de Argel, desarrollados entre los años 1930 y 1933. El primero de ellos consistía en la megaestructura de una autopista que recorría en toda su longitud una corniche igualmente espectacular; se le dió el nombre clave de Obús porque la delimitación cóncava de la bahía se asemejaba a la trayectoria de un proyectil (nótese una vez más la apropiación de un término militar). Con seis plataformas por debajo de la calzada y doce por encima, la idea de la ciudad ‘ciudad viaducto’ alcanzó aquí su mejor expresión. Separada por unos cinco metros, cada una de estas constituía un solar artificial en el que se preveía cada propietario levantase una vivienda de dos plantas “en cualquier estilo que consideraseadecuado”.
Esta creación de una infraestructura pública pero pluralista, diseñada para su aprobación individual, iba a tener una considerable difusión entre la vanguardia arquitectónica anarquista del período posterior a la II Guerra Mundial (por ejemplo, en las infraestructuras urbanas propuestas por Yona Friedman y Nicolaas Habraken).
Las ‘eróticas’ configuraciones en planta creadas para las ciudades de Río de Janeiro y Argel estaban relacionadas, al parecer, con ciertas transformaciones en la estructura expresiva de la pintura de Le Corbusier, que a partir de 1926 empezó a apartarse de la abstracción purista para orientarse hacia esas composiciones sensualmente figurativas que presentaban sus llamados objets à réaction poétique. En esta época aparecieron por primera vez en su pintura las figuras femeninas, y el estilo sensual y pesado en el que se plasmaban confería cierto fundamento a su afirmación de que, al igual que Delacroix, había redescubierto la esencia de la belleza femenina en la kasbah de Argel (Casba de Argel).
El plan de Le Corbusier para Argel, de 1930, fue su última propuesta urbana de grandiosidad abrumadora. Evocador del espíritu sensual del Park Güell de Gaudí, el entusiasmo extático de Le Corbusier pareció agotarse en un apasionado poema a la belleza natural de Mediterráneo. En adelante, su planteamiento del urbanismo iba a ser más pragmático, mientras que sus tipos de edificios urbanos fueron asumiendo formas menos idealizadas. El rascacielos ‘cartesiano’ de planta cruciforme se abandonó en favor del bosque de oficinas en forma de Y, con el que era posible conseguir una distribución más favorable del sol en toda la superficie del edificio. De modo similar, el típico bloque de VR à redent se distorsionó en una forma arabesca en el plan Obús y luego desapareció completamente. Esta última modificación —que condujo a la adaptación del bloque aislado como tipo residencial básico (compárese con la Unité de 1952)— llegó con las propuestas de 1935 para las ciudades de Nemours, enelnortedeÁfrica (Proyecto urbano para la ciudad de Nemours),yZlin,en República Checa.
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