Págs.74-79. Construir para las masas. 1945-1970”
El resultado de la II Guerra Mundial generó la mayor limpieza del suelo no intencionada que el mundo haya visto jamás. Ciudades enteras como Dresde y Coventry fueron arrasadas, se perdieron cantidades innumerables de edificios históricos debido a los ataques aéreos Boedeker (llamados así porque se usaron las guías Boedeker para elegir el blanco), cuya finalidad era minar la moral pública al destruir lugares sin valor militar, pero de un interés arquitectónico e histórico y de una gran belleza. La Alemania de la posguerra se quedó con 2.3 millones de viviendas de un total de 10,5 completamente destruidas y dañadas. En Francia en 5% de la totalidad de los edificios de 1939 fue destruido, y las demás áreas afectadas por la guerra, sólo los Estados Unidos y, en Europa los países escandinavos ocupados por Alemania se salvaron de daños mayores. De esta destrucción general resultaría una grave crisis de la vivienda, ya que los soldados, los refugiados y los exprisioneros de guerra que volvían a casa se encontraban con escombros en vez de casas.