Págs. 491-511.“Proceso de asimilación. Ame. Latina, Australia, Japón”.
La casa propia de Niemeyer a las afueras de Río de Janeiro (1953)-con su impecable control de las cubiertas flotantes de formas libres, las superficies sinuosas de vidrio y las interconexiones de los espacios interiores y exteriores-compendiaba las posibilidades hedonistas de esta fase de la arquitectura moderna brasileña. La planta era como un jeroglífico de incisiones cóncavas y convexas en el terreno: prácticamente una abstracción de los contornos del paisaje y de las formas de las plantas tropicales.