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IIT.Instituto de Tecnología de Illinois

Illinois Institute Technology
  • 1939 - 1958
  •  
  • MIES VAN DER ROHE, Ludwig
  •  
  • Chicago (Illinois)
  • Estados Unidos
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ZIMMERNAN, Claire., Mies van der Rohe 1886-1969. La estructura del espacio. Taschen. Colonia, 2006.


 p.55-57 "Con el plan de urbanización para el campus del Illinois Institute of Technologie (IIT), el primer proyecto, inmediatamente después de su llegada a Estados Unidos, Mies se enfrentó al desafío que supone trabajar con nuevas tecnologías en un país con una infraestructura totalmente distinta a la europea y con una compresión diferente de la arquitectura. En vez de intentar aplicar los resultados de sus investigaciones realiza- das en Berlín a las circunstancias americanas, adaptó su forma de trabajar a las nuevas circunstancias. Tras la elaboración del plano básico, Mies se dedicó a proyectar los diferentes edificios, muchos de los cuales fueron realizados en los veinte años siguientes.


 De todos los proyectos que diseñó o realizó estando en Alemania, sólo se materializaron las dos obras que había realizado para la industria de la seda Krefeld en los años treinta; si bien, de los dos edificios, el primero de ellos era una fábrica y el segundo un edificio de oficinas que recordaba al diseño mucho más temprano para el edificio de oficinas de hormigón armado, en el que se situaría al mismo nivel a obreros y empleados. Por ello, no debe extrañar que los edificios IIT a menudo se entiendan como fábricas capaces de adaptarse a las diferentes tareas teóricas y prácticas de la formación profesional. La expresión utilizada por Mies a principios de los años veinte <<


 Para el campus de la universidad Mies ideó una estructura reticular con una longitud lateral de 24 pies. La superficie de todos y cada uno de los edificios debía seguir estas medida. Mies desarrolló, además un nuevo sistema de diseño, esto es, abandonó la dualidad de estructura portante y envoltura, tan predominante en sus obras en Alemania, a favor de una estructura metálica uniforme dentro de la cual los elementos dominantes eran separadores de espacios intercalados en un orden geométrico y modular. A fin de agilizar este lenguaje al máximo, Mies continuó desarrollando nuevos detalles durante la construcción del campus del IIT, que facilitaron la conexión y estabilización de la obra de mampostería con el bastidor de acero que soportaba el tejado. 


 La biblioteca y el edificio de administración (1944-1945) habrían supuesto para el conjunto un suplemento significativo, pero desafortunadamente no se llegaron a realizar. Estos edificios habrían demostrado la versatilidad del nuevo sistema de Mies, ya que combinaban entre sí las oficinas, las salas de reunión, los depósitos de la biblio- teca, las salas de lectura, un patio-jardín y zonas de una y doble altura, todo ello con un encanto asceta, casi japonés."


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CURTIS William. J. “ La arquitectura moderna desde 1900. Edit. Phaidon. Hong Kong, 2006. 


Págs. 395 - 415.  “Arquitectura moderna en los Estados Unidos. Inmigración y consolidación” 


La imagen de esta difusión de los Estados Unidos de los años 50 no puede entenderse en absoluto sin hacer referencia a las obras tardías de Mies van der Rohe de Frank Lloyd Wright. Según parece, Mies van der Rohesufrió menos problemas de adaptación en la diáspora que Gropius. En efecto su llegada a Chicago, partía de las estructuras de acero, pareció haber sido maquinada por el destino. Al igual que Gropius, uno de sus primeros encargos se debió al patrocinio de la universidad, desde 1939 hasta 1956 rediseño el campus de Armor institute, rebautizado como Illinois Institute of technology. La idea se muestra con toda claridad en la maqueta. Las funciones principales que daban agrupadas en cajas rectangulares con estructura de acero levantada sobre podios en una composición que combinaba la axialidad neoclásica con las ideas sobre la planta asimétrica de los años 20. Era como si una especie de abstracción industrializada hubiese abandonado un país extraño para ir a parar a la retícula de la circundante zona sur de Chicago. Los edificios menores de la jerarquía eran como fábricas elegantes, y bien podrían estar parcialmente inspirados en los proyectos de fábricas como estructuras de acero de Albert Kahn, o tal vez en las construcciones industriales berlinesas de los años 20 de Meldensohn para el edificio Rudolf Mosscon su cerramiento de paneles de ladrillo, sus meticulosos detalles de acero, sus sobre las proporciones y su aire de sencilla facticidad, tales edificios constituían una singular combinación de la austera búsqueda intelectual de impersonalidad por parte de Mies, y de la alta calidad norteamericana en el trabajo del acero. Las ordenanzas locales antiincendios exigían que el acero estuviese recubierto por una capa de material resistente al fuego, de modo que para expresar honradamente la estructura, el arquitecto hubo de recurrir al artificio dónde colocar un recubrimiento suplementario de acero sobre la involuta de protección contra el fuego. En las esquinas del edificio esto dio lugar a un curioso detalle en el que se insinuaba el núcleo retranqueado de acero por medio de una sección que incluya un recubrimiento de acero sobre la protección contra incendios de hormigón, que a su vez cubría la verdadera estructura situada dentro del muro. Este detalle fue alabado de diversos modos por su claridad estructural y por sus supuestas implicaciones metafísicas e inspiradas en Mondrian, como si tal esquina supusiera líneas que se prolongan hasta el infinito.


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FRAMPTON Kenneth., Historia crítica de la  Arquitectura Moderna. Gustavo Gili. Barcelona, 1987. 


Pág.163-168.“Mies van der Rohe y la importancia del hecho”. 


Entre 1933 y los primeros años cincuenta, la obra de Mies y iba a oscilar entre la asimetría y la simetría, entre la técnica como tal y la monumentalizaciòn de la técnica como forma. Esta variación en la expresión se producía no solo entre un edificio y el siguiente, sino también dentro de una misma construcción. Él mismo resumía así la primordial importancia cultural que concedía a la técnica en su informe para el Illinois Institute of Technology  en 1950:


La tecnología hunde sus raíces en el pasado. Domina el presente y tiende hacia el futuro. Es un verdadero movimiento histórico, uno de los grandes movimientos que configuran y representan su época.


 Solo  puede compararse con el descubrimiento clásico del hombre como persona, con la voluntad de poder de los romanos y con el movimiento religioso de la Edad Media.


  La tecnología es mucho más que un método, es un mundo en sí misma. Como método es superior en casi todos los aspectos. Pero solo donde se la deja sola, como en las gigantescas construcciones de la ingeniería, es donde la tecnología revela su auténtica naturaleza. (...) Siempre que la tecnología alcanza su auténtica culminación, se convierte en arquitectura. Es cierto que la arquitectura depende de los hechos, pero su verdadero campo de actividad se encuentra en el ámbito de la significación.


...La evolución de Mies van der Rohe A partir de mediados de los años treinta se centró en conciliar dos sistemas opuestos. Uno era la herencia del clasicismo romántico que, trasladado al esqueleto de la estructura de acero, apuntaba hacia la desmaterialización de la arquitectura, hacia la mutación de la forma construida en una serie de planos cambiantes suspendidos en un espacio diáfano: la imagen del Suprematismo. El otro sistema era la autoridad de la arquitectura adintelada tal como se había heredado del mundo antiguo: esos elementos implacables como son la cubierta, la viga, la columna y el muro. Atrapado, por decirlo así, entre ‘el espacio’ y ‘la estructura’, Mies intentaba de manera constante expresar simultáneamente tanto la transparencia como la corporeidad. La dicotomía se revelaba del modo más sublime en su actitud hacia el vidrio, material que usaba de manera que podía cambiar bajo la luz, pasando de tener la apariencia de una superficie reflectora a hacer que la superficie desapareciera en pura transparencia: por un lado, la aparición de la nada; por otro lado, una evidente necesidad de soporte.


     A este respecto, el esquema preliminar para el campus de Illinois Institute of Technology (IIT) en Chicago -preparado en 1939, dos años antes de su llegada a los Estados Unidos- es claramente tan suprematista en su sensibilidad como alguna parte del Pabellón de Barcelona. Al igual que en el proyecto del ReichsBank, La planta se dispone en torno a un único eje de simetría. Todos los edificios tienen cuatro alturas y se representan como prismas puros, forrados de muros cortina de papel milimetrado y con las superficies animadas por reflejos del cielo. Esos muros aparecen deslizándose por detrás de ocasionales grupos de árboles y desvaneciéndose en paños salientes de ladrillo cubiertos por hiedra, colocados en los bordes de las masas estereométricas. Aparte de la insistencia neoclásicas en el esfuerzo visual de las esquinas con paños de fábrica de ladrillo, el efecto se aproxima a la estética suprematista de Iván Leonídov, en particular al proyecto para un ‘palacio de la cultura’ de 1930.


En este punto, Mies Parece estar luchando con la relación genérica entre la columna y el muro, en particular cuando el muro en cuestión es fundamentalmente de vidrio. La solución implícita en la primera propuesta para el IIT ( Como en el proyecto del ReichsBank) consiste en colocar columnas por detrás del plano de vidrio, pero en la versión final de 1940 las columnas están integradas en el muro. Esta evolución queda explícita en el primer edificio para el campus. La articulación del sistema de columnas en conjunto con el plano acristalado se va haciendo cada vez más idealizado y monumental con cada construcción sucesiva.


Esta idealización progresiva dependía de la sustitución de la columna genérica de sección cruciforme, usada por Mies a principios de los años treinta, por el perfil convencional norteamericano en forma de doble T. Las plantas simétricas y rotatorios del Pabellón de Barcelona y de la casa Tugendhat en Brno exigía una columna de forma no direccional, similar a los soportes circulares que Mies uso en la casa de la Exposición de la Edificación en Berlín en 1931. Por el contrario, del ReichsBank adelante, su preferencia por un único eje de simetría favoreció la articulación de las fachadas en función del eje direccional de la viga doble T. La evolución de su obra en el IIT -desde el edificio de minerales y metales y la biblioteca, de 1942, hasta el pabellón de antiguos alumnos, de 1945-  va en sentido de la idealización de la columna doble T, Y la culmina en las columnas de acero cuadradas y recubiertas de hormigón del citado pabellón de antiguos alumnos. Con la biblioteca y el pabellón de antiguos alumnos, Mies estaba en el umbral de la tipología edificatoria y la sintaxis estructural de la última parte de su carrera. Al mismo tiempo, en la biblioteca del IIT proyectó por primera vez de una obra cuya monumentalidad dependía de su gran tamaño: un gigantismo que desde entonces ha obsesionado a los estudios de arquitectura de Chicago (véase la obra de los principales diseñadores Skidmore, Owings & Merrill, y la de C.F. Murphy). En ese edificio, Mies planteó con audacia una luz estructura diáfana de 66 pies (20 metros) de anchura, con paneles de vidrio de 18 × 12 pies (5,5 × 3,7 metros) y un volumen simple de tres alturas de 300 x 200 pies (91 x 61 metros) en planta, roto tan solo por  unas estanterías de suelo a techo, un patio interior y una entreplanta colgada. Mientras que la biblioteca anticipaba ese tipo posterior de mies consiste en una única planta diáfana (formulado claramente por primera vez en el proyecto de 1946 para un Restaurante drive-in, es decir, con servicio directo en el automóvil), el pabellón de antiguos Alumnos participado por su parte en el típico bloque en altura, en el que el acristalamiento, Los montantes y la estructura del muro externo se combinan para formar una fachada articulada


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MONTANER, Josep María.,  Sistemas arquitectónicos contemporáneos. Gustavo Gili. Barcelona, 2008. 


Págs.26-63.  “Sistemas racionales” 


El centro técnico de la General Motors en las afueras de Detroit(1947-1956 de Eero Saarinen (1910-1961) es un campus formado por cinco grupos distinto de edificios articulados. Hay una cierta jerarquía en cada uno de ellos, con las oficinas en el frente y los almacenes detrás, y cada uno de los grupos de edificios se diferencia por el color. A partir de la lógica ordenada de unos edificios inspirados en las formas de Mies van der Rohe para el campus del lllinois Institute of Technology (IIT) de Chicago, se desarrolla una voluntad paisajística para crear un entorno fuera de la ciudad, inspiración lejana de la Broadacr City de Frank Lloyd Wright. Los cinco conjuntos de volúmenes racionales horizontales se sitúan en tres lados de un parque configurado por un gran estanque rectangular y tienen su contrapunto en una torre de agua de estética industrial...


...A Io largo de su carrera, Ludwig Mies van der Rohe (1886-1969) proyectó insis­tentemente según dos maneras de relacionar los nuevos edificios con la trama urbana existente. Desde sus proyectos iniciales de rascacielos transparentes en Berlín hasta el edificio Seagram en Nueva York (1954-1958), Mies van der Rohe fue de los primeros en pensar la torre de arquitectura moderna vista desde el coche en movimiento, en una metrópolis basada en la velocidad y la energía. Sin embargo, cuando por las condiciones del encargo era posible, Mies van der Rohe tendía a situar sus rascacielos en apacibles contextos peatonales y ajardi­nados. Por ello, en su texto "Las autopistas como un problema artístico", aunque acepte el fenómeno de las autopistas —"que se convertirán en las vías de tráfico más importantes del futuro"—, exige que éstas respeten los valores del paisaje: "nuestra época ya no puede permitirse la despreocupación del siglo anterior, durante el que se erigieron obras tecnológicas sin tener en cuenta el espacio rural".” Por lo tanto, Mies van der Rohe no olvida el medio natural y rural, y entiende siempre su arquitectura en relación al espacio público.


Según esta lógica, el edificio Seagramse retira de la avenida tanto para favorecer su visión cinemática como para crear su propio espacio urbano; así consolida Mies van der Rohe la idea de una ciudad moderna hecha de la presencia de objetos autónomos y reflectantes. En proyectos de mayor tamaño y complejidad optó por la combinación de bloques o torres, siguiendo una morfología neoplasticista y abstracta, planteando la subdivisión de la ciudad en áreas de ritmo pausado, asequibles al peatón, una especie de grandes islas platónicas en el caos metropolitano, como lo había hecho en el vestíbulo del edificio Seagram: espacio puro dentro del vidrio y tras una plataforma urbana simétrica. En edificios como las torres del Lake Shore Drive en Chicago(1948- 1951) y Lafayette Park en Detroit, así como en otras obras en Toronto y Montreal, lo más importante para él era la creación de un espacio público. Sólo cuando por el encargo no pudo actuar en la totalidad del conjunto ni en el espacio urbano, Mies van der Rohe adoptó la velocidad y la visión fugaz del objeto autónomo como mecanismo de proyecto. 


Cuando se trataba de intervenciones de gran tamaño, como en el campus para el Illinois Institute of Technology de Chicago (1938-1958), Mies van der Rohe hacía su propia propuesta de campus peatonal. En este caso consigue la estructura de campus más abstracta posible, la más minimalista y antiefectista, la más intemporal y universalista. Realizó una propuesta autorreferencial, eliminando toda articulación entre las partes y toda expresividad de sus piezas. Aquí es clave recordar que cuando llevó a cabo proyectos urbanos en Estados Unidos, como la remodelación del Hyde Park en Chicago (1956), lo hizo en colaboración con Ludwig Hilberseimer y Herb Greenwald, participando, por tanto, de la misma idea de ciudad racional, repetitiva y eficaz, neoplástica y minimalista de Hilberseimer, el autor de la Ciudad Vertical; es decir, constru­yendo unos tejidos abstractos, anónimos y de la máxima precisión. Si la remo­delación del Hyde Park de Chicago, en la que se quería crear un oasis de espacios verdes disminuyendo el dominio del coche dentro de la ciudad, no llegó a realizarse, el magnífico Lafayette Park en Detroit (1958-1963), en cambio, sí se convirtió en realidad.


Para el conjunto del IIT, un encargo de campus completo que no se produ­cía en Estados Unidos desde la fundacional University of Virginia en Charlottesville(1817-1822), proyectada por Thomas Jefferson,” Mies redactó un esquema volumétrico preliminar en 1939, que era casi simétrico, muy estático, con edificios lineales y rectangulares, con patios y auditorios, sobre una trama geométrica y con un eje central al que daban los edificios principales. Esta maqueta se fue volviendo más abstracta y suprematista, más maquinal y repetitiva, aunque respetaba cierta simetría. En el proyecto definitivo de 1942 se diluyó el espacio central, la simetría sólo se mantenía en el eje principal, no existía ningún tipo de articulación física, los edificios se convirtieron en piezas menores y los espacios entre los volúmenes se hicieron mucho más dinámicos y abiertos, potenciando una visión cinemática desde el recorrido del peatón que iba percibiendo, alternativamente, el ritmo de fachadas, jardines y testeros de edificios. Los recursos disponibles y la realización por fases exigían unas piezas de pequeño tamaño. La disposición de las formas abstractas estaba pensada para recorrerse a pie, para percibirse desde el punto de vista clásico del peatón. Con la realización paulatina del conjunto se perdió aún más la simetría, que sólo quedó definida por cuatro edificios, y se enfatizó aún más el carácter maquinal, abstracto y repetitivo, peatonal y lleno de vegetación del conjunto. La configuración del suelo y del espacio entre pabellones se convirtió en el proyecto esencial; y no es casual que Mies van der Rohe pusiera tanto énfasis en la elección del arbolado.


Desde el principio. Mies van der Rohe decidió utilizar en la base de su proyecto una estricta lógica estructural y modular, una cuadrícula de 7,20 X 7,20 m, más 3,60 m de altura, que se convertía en una malla tridimensional donde situar y articular las geometrías puras de los edificios, una síntesis entre la axialidad y simetría clásicas y la composición abierta y dinámica del neoplasticismo. Aunque pueda parecer paradójico, la naturaleza —lo vivo y lo humano, lo orgá­nico y los árboles— está siempre prevista y presente en este entorno tan arti­ficial y platónico que crea Mies van der Rohe, tal como ya sucedía en sus pequeñas obras emblemáticas, como en el Pabellón de Alemania de Barcelona, con la presencia de la energía de las vetas del mármol, la orgánica escultura femenina y la vibrante agua de los estanques.


Utilizando los mismos elementos expresivos —la caja y la estructura— en la pieza más singularel Crown Hall, que alberga la escuela de arquitectura y de diseño, Mies van der Rohe consigue llevar esta arquitectura que a la vez es anónima y vernácula, industrial y moderna, a su mayor autonomía, escala y singularidad, utilizando con libertad su misma lógica estructural y modular. Ligeramente elevada del suelo, la escalinata de la escuela de arquitectura pone énfasis en la axialidad de las tres crujías visibles desde el exterior en las cuatro vigas que sobresalen del volumen prismático.


Para el objeto arquitectónico autónomo y para las agrupaciones de volú­menes, Mies van der Rohe partía de la obra del arquitecto neoclásico Karl Friedrich Schinkel, de su manera magistral de anunciar y presentar los edificios como prismas modernos en el paisaje urbano, de situar los volúmenes —como la Escuela de Arquitectura y Construcción y el Altes Museum de Berlín— como objetos independientes, observados desplazándose por el río. Mies van der Rohe coloca las piezas prismáticas y abstractas de sus edificios, ligeramente suspendidos como en la Neue Nationalgalerie de Berlín (1962-1967), desarro­llando la intuición formal de su maestro Schinkel, en cuyos dibujos para los proyectos en la isla de Berlín predomina una visión cinemática, deslizándose por los canales, de edificios exentos, puros prismas horizontales sobre plata­formas.


En la obra de Mies van der Rohe pervive la omnipresente cuadrícula de J. N. L. Durand, en este caso para conseguir economía y precisión técnica, utilizando el mismo módulo para las aulas, las salas de dibujo y los laboratorios. Y el conjunto del campus del IIT anticipa obras minimalistas como las esculturas de Donald Judd, que otorgan tanta importancia a los vacíos entre las piezas como a ellas mismas, o las instalaciones de Cari André como Equivalent l-VIII (1996) donde una serie de ladrillos separados se sitúan sobre una trama virtual.


 Mies van der Rohe reconoció en 1955 que "la más importante decisión que jamás había tomado" fue dar forma al campus del IIT. Sobre esta obra declaró que era a la vez radical y conservadora. Es radical, explicaba, porque "afirma la motivación y el empuje científico y técnico de las fuerzas de nuestro tiempo [...]. Es conservadora porque está basada en las leyes eternas de la arquitectura: orden, espacio, proporción". Haber encontrado esta síntesis de tradición y modernidad le permitió asegurar que "nuestro estilo de construcción puede durar más allá del tiempo sin pasar de moda”.


En definitiva, el campus del IIT es un ejemplo emblemático de la opción de Mies van der Rohe por un espacio arbolado para el peatón, entre pabellones diversos. Una elección que tiende a las formas más puras y mínimas que la geometría y la tecnología unidas pueden aportar para construir, en un tiempo real, y sin pasar de moda, recurriendo a las leyes eternas de la arquitectura.


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 COLQUHOUN Alan., La arquitectura moderna una historia desapasionada. Gustavo Gili. Barcelona, 2005.


págs. 231-245.""Pax americana: la arquitectura en Estados Unidos, 1945-1965" 


La primera propuesta de Mies para el campus ITT era clásica,  con dos auditorios idénticos colocados simétricamente, continuando así con las características compositivas de su obra alemana; por ejemplo las oficinas para la industria de la seda en Krefeld de 1937. Cuando se descubrió que la retícula de vías existentes no podía alterarse, Mies cambió el esquema y  transformó una composición articulada en un montaje de pabellones rectangulares, de modo que se ajustasen a las condiciones abstractas de la retícula norteamericana. Todas las energías de Mies se centraban en descubrir y perfeccionar los tipos correspondientes a lo que el consideraba la “voluntad de la época”; y una vez que llegaba a una solución tipo, sencillamente la repetía.


La obra norteamericana de Mies van der Rohe ocupa una posición que es al mismo tiempo central y periférica con respecto al desarrollo del edificio empresarial de oficinas; central en el sentido de que los proyectos de Mies para el Illinois Instituto of Technology (ITT) 1940-56 y las viviendas de Lake Shore Drive ambas en Chicago, proporcionaron la sintaxis formal básica para los edificios empresariales de SOM y Saarinen; periférica en el sentido de que Mies se mantenía a cierta distancia de las necesidades inmediatas de sus clientes.


La primera propuesta de Mies para el campus ITT era clásica,  con dos auditorios idénticos colocados simétricamente, continuando así con las características compositivas de su obra alemana; por ejemplo las oficinas para la industria de la seda en Krefeld de 1937. Cuando se descubrió que la retícula de vías existentes no podía alterarse, Mies cambió el esquema y  transformó una composición articulada en un montaje de pabellones rectangulares, de modo que se ajustasen a las condiciones abstractas de la retícula norteamericana. Todas las energías de Mies se centraban en descubrir y perfeccionar los tipos correspondientes a lo que el consideraba la “voluntad de la época”; y una vez que llegaba a una solución tipo, sencillamente la repetía.


Mientras que en la obra de SOM el mismo esquema racional a menudo variaba en sus detalles de un proyecto a otro, para Mies no había diferencia entre la solución personal y el tipo.


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KOSTOF S., Historia de la Arquitectura. Edit. Alianza. Madrid, 1988.


págs.1270-1271. Mies fue encargado muy pronto de la creación de un nuevo campus para el IIT. Este fue el laboratorio en el que desarrolló los pocos principios simples de un método constructivo altamente relacionado, que la industria americana adoptó entusiásticamente en los años cincuenta. Este nétodo se basaba en un armazón modular reticulado de vigas de acero con cristal o con algún otro elemento de relleno, aunque el armazón podría ser tembién de hormigón reforzado. Su rasgo distintivo era la característica viga americana en I. Mies la utilizaba para dar claridad visual a la organización de sus edificios. Soldados a la cara exterior de los pilares estrcuturales, o colocados  para servir como parteluz a las ventanas, las vigas en I era un elemento básico de la arquitectura de Mies en la articulación de las superficies de los muros, como la pilastra o la columna adosada lo había sido en la arquitectura del Renacimiento.


El recurso a estas analogías clásicas es inevitable. En la colocación de los edificios de Mies hay algo del orden estable y confiado de la piazza renacentista o del foro romano. Y en el esqueleto de sus elegantes estructuras hay ese cuidado especial de las relaciones proporcionales claras, de las esquinas y las junturas, que informa el diseño clásico de cualquier cosecha. Examinemos la organización general del campus del IIT, donde un módulo de 7.30 metros regula tanto a los edificios como a los vacíos que hay entre ellos, y quizá queramos reconsiderar Pienza. Examinemos el Crown Hall (1950-56) que alberga la Escuela de Arquitectura, y vislumbraremos el Kos o el Partenón en la forma en que el edificio está elevado y colocado sobre una plataforma, en la caída de las lineas verticales y en su firme sacudida a través del plano espacial. Y no obstante, los medios son quintaesencialmente modernos; las columnas de acero, los intercolumnios acristalados, los profundos travesaños de acero de los que cuelga el tejado. Porque Mies creía que la tecnología era el verdadero vehículo a través del cual manifiesta su cultura cada período de la historia, y que "cuando la tecnología alcanza su cumplimiento real, trasciende en arquitectura".


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