Hacía más de veinte años que el último cine de Ilanz, una pequeña ciudad alpina suiza de 2.286 habitantes, había cerrado sus puertas, cuando en 1989 unos cuantos cinéfilos empedernidos fundaron el "Cine-club de Ilanz". En 2004, se instalaron en una antigua fragua bajo un edificio del siglo XIX. Tras dos años de funcionamiento, quedó claro que el cine respondía a las expectativas de un número suficiente de espectadores de Ilanz y sus alrededores. Por ello, los socios del club decidieron construir un cine permanente, que también pudiera utilizarse para conciertos y teatro, con un sistema de calefacción y ventilación, una cabina de proyección y un bar-restaurante con salón de baile. El cine se inauguró el 3 de septiembre de 2010.