Este complejo museístico de la cultura del vino, proyectado por Jesús Marino Pascual entre 1998 y 2004, se sitúa en Briones, La Rioja, y consiste en un espacio añadido a una bodega previamente existente en el lugar. Ocupa una superficie de 4.000 m2 que incluyen 5 salas de exposición permanente, una sala de exposiciones temporales y, en el exterior, el Jardín de Baco, una colección de vides que cuenta con más de 220 variedades de todo el mundo, el cual es un homenaje al viñedo.
Las salas de exposiciones permanentes se sitúan en un gran espacioque acoge las colecciones que la familia Vivanco ha ido adquiriendo durante tantos años. Se exponen desde vasijas de hace siglos, prensas, grandes obras de arte (Picasso, Sorolla, Juan Gris, Chillida, Barceló, Genovés, etc.) o audiovisuales donde poder descubrir la relaciónque ha tenido el hombre con el vino a lo largo de estos 8.000 años de historia, además del porvenir de éste, a través de pasillos y rampas sin ningún tipo de barrera arquitectónica. Sin embargo, el gesto más interesante del complejo se sitúa en la “terraza”, la cual enmarcala Sala Octogonal de Barricas de la bodega Vivanco a través de un alargadohueco a la altura de la visión humana. Este sutil detalle, que simplemente consiste en una apertura desnuda en el muro, permite comunicar visualmente el museo y la bodega, cerrando un círculo que enlaza lo teórico y lo práctico, lo pasado y lo presente, y haciendo que los visitantes del museo sientan curiosidad por la bodega.
En definitiva, el objetivo de este proyecto consiste en educar, divulgar e interactuar con el vino como elemento civilizador.