Imprimir

PEVSNER, Nicolaus ., Pioneros del diseño moderno. De William Morris a Walter Gropius.


Ed. Infinito. Buenos Aires,2003.


Págs.85-108“Art Nouveau”


Bing y el crítico de arte alemán Meier-Graefe habían descubierto la casa de van de Velde en Uccle, y el primero invitó al artista a diseñar cuatro habitaciones para la galería El efecto en Francia fue inmediato: entusiasmo, por un lado, furiosas críticas por el otro que, dirigidas por Octave Mirbeau en el Fígaro, se referían a “Anglais vicieux,la Juive morphinomane ou le Belge roublard, ou une agréable salade de ces trois poisons”. Los más serios adversarios previnieron a todos los diseñadores contra el peligro de sucumbir al encanto, y señalaron la excelente posición comercial que el arte industrial de Francia había alcanzado permaneciendo fiel a las tradiciones del siglo XVIII. Los simpatizantes convencidos del nuevo estilo pusieron de relieve el hecho de que desde hacía ya algún tiempo varios artistas franceses venían trabajando independientemente siguiendo tendencias parecidas.


---


COLQUHOUN Alan., La arquitectura moderna. Una historia desapasionada. Gustavo Gili.Barcelona. 2005.


Págs. 13-33.“El Art Nouveau, 1890-1910”


París y Nancy


     El movimiento art nouveau en Francia estuvo estrechamente relacionado con el de Bélgica, aunque carecía de sus connotaciones socialistas. La expresión art nouveau había estado circulando en Bélgica desde la década de 1870, pero recibió un renovado impulso cuando, en 1895, el entendido y marchante alemán Siegfried (Samuel) Bing abrió una galería en París llamada L’Art Nouveau, para la que Van de Velde diseñó tres salas.

Subir