Págs. 186-302. La evolución de las nuevas posibilidades.
Pág. 287. Chicago, 1893.
El declive de las grandes exposiciones. Si el espacio lo hubiese permitido, habría sido muy interesante tratar con cierto detalle la inmensa influencia de estas 'grandes exposiciones' en la industria y la vida de las naciones. La manera en la que cada 'tema' de la exposición encontró su propia expresión sin duda merece también cierta explicación. En última instancia, la industria de todas las naciones resultó ser el tema inevitable de toda gran exposición; y también llegó a aceptarse sin nada del asombro y la emoción que llevaba aparejados al principio. En esos momentos, la exposición comoproblema de construcción perdió toda su fuerza creativa; se convirtió simplemente en un espectáculo organizado como muchos otros, y su éxito o su fracaso no era un hecho de importancia histórica. Desde el comienzo del siglo xx, las exposiciones universales han sido acontecimientos pasajeros que han ido cayendo cada vez más en la publicidad comercial, aunque de vez en cuando ha aparecido algún edificio interesante, como el Pabellón de laElectricidad construido por Le Corbusier en la Exposición Universal de Bruselas de 1958. Las exposiciones actuales no pueden dar impulso alguno a temas tales como 'La formulación de las necesidades y los deseos de la humanidad' (Bruselas). Estos temas sólo pueden encontrar su expresión en el mundo real: en las nuevas ciudades y en la renovación de la vida colectiva.