Imprimir

Biblioteca Municipal de Münster

  • 1987 - 1993
  •  
  • BOLLES-WILSON, Julia
  • WILSON, Peter
  •  
  • Münster
  • Alemania

La Biblioteca Municipal de Münster, diseñada por Peter Wilson y Julia Bolles-Wilson, no se da inmediatamente como una evidencia. No se impone como una forma clara, estable, reconocible y de aspecto único. Al contrario, se descubre poco a poco, casi como una pequeña ciudad, hecha de fragmentos, volúmenes disociados, accidentes y viajes.
Esta fragmentación no es arbitraria: responde a la complejidad del contexto urbano, a la relacion con la antigua biblioteca que le da cara, y al deseo de que el edificio se abra a la ciudad. Desde el exterior, el edificio se niega a leerlo de inmediato. Introduce la idea de una biblioteca, tradicionalmente ordenada, silenciosa, estructurada, pero muy pronto esta expectativa se rompe. Los volúmenes se descomponen, los espacios se diferencian, los recorridos se bifurcan.
Dentro, la biblioteca se despliega como un paisaje: un vacío central, escaleras, vistas cruzadas, una sucesión de ambientes. La arquitectura se vuelve narrativa, hecha de transiciones y descubrimientos más que de repeticiones. El edificio no se entiende en plano, sino en movimiento.
La estructura también cambia de papel. La tradicional correspondencia entre estructura, forma y tipo se disuelve.
La organizacion se puede hacer de manera libre, sin seguir ninguna grilla especifica. Y sin embargo, detrás de esta aparente libertad, el edificio descansa sobre una estructura sorprendentemente racional: muros portadores exteriores, red regular de columnas cuadradas y redondas y suelos continuos. Una estructura discreta, casi silenciosa, que sostiene el conjunto sin nunca tratar de imponerse.
En esta brecha reside la fuerza del proyecto: la estructura garantiza la estabilidad, pero ya no dicta la forma. Ésta se emancipa, se vuelve más libre, más expresiva. Toda la expresion de esta ciudad, se puede leer en sus fachadas distintas, a veces de ceramica, a veces blancas, azules, redondas. Esta transformación aparece también en los viajes: las circulaciones no siguen una lógica lineal pero parecen estar dibujadas libremente, evitando los volúmenes, bifurcando. El proyecto superpone varios sistemas dependiendo en el espacio en el que se encuentre, varias orientaciones, como si cada fragmento del edificio respondiera a su propia lógica.
El tipo ya no es forma estable, pero no desparece. Ya no hay que seguir reglas, hay que usar de ellas para adaptarse a la complejidad de lo real.


Ariane SCHMITT 

Subir