Hans Christian Hansen, nacido el 20 de abril de 1803 en Copenhague y fallecido el 2 de mayo de 1883, fue un arquitecto danés cuya influencia se extendió por Grecia y Dinamarca, dejando una huella indeleble en la arquitectura europea del siglo XIX. Su estilo historicista, que combinaba elementos clasicistas, neobizantinos y renacentistas, lo convirtió en una figura clave de la arquitectura de su tiempo.
Tras completar sus estudios en la Real Academia de Bellas Artes de Dinamarca, Hansen emprendió un viaje de estudios que lo llevó a Italia y Grecia. Este periplo formativo culminó en 1834 cuando fue nombrado arquitecto de la corte del rey Otón I en Atenas. Durante su estancia en Grecia, que se prolongó por casi dos décadas, Hansen desempeñó un papel crucial en la transformación de Atenas de una pequeña villa a una metrópolis moderna. Su obra más emblemática de este período es el edificio principal de la Universidad Nacional de Atenas, que forma parte de la famosa "Trilogía Ateniense" junto con la Academia y la Biblioteca Nacional.
Además de su labor como diseñador de edificios, Hansen se involucró activamente en la investigación arqueológica. Colaboró con el arquitecto alemán Eduard Schaubert en la excavación y reconstrucción del Templo de Atenea Niké en la Acrópolis, contribuyendo así a la preservación del patrimonio histórico griego. Esta faceta de su trabajo demuestra su profundo interés por la arquitectura clásica y su compromiso con la conservación del legado cultural.
El estilo arquitectónico de Hansen en Grecia se caracterizó por un clasicismo neohelenístico que tuvo una influencia significativa en otros edificios contemporáneos, especialmente en Alemania. Su interpretación del estilo clásico, adaptada a las necesidades modernas, sentó las bases para una nueva forma de entender la arquitectura historicista.
En 1851, Hansen se vio obligado a regresar a Dinamarca debido a las crecientes dificultades laborales provocadas por un fuerte movimiento nacionalista en Atenas. A pesar de este contratiempo, su carrera continuó floreciendo en su país natal. En Copenhague, diseñó importantes edificios como el Hospital Municipal y el Observatorio Østervold, adaptando su estilo a las necesidades y gustos locales.
El legado de Hansen no se limitó a sus obras arquitectónicas. Como profesor en la Real Academia Danesa de Bellas Artes, ocupó cargos importantes y ejerció una influencia significativa en las generaciones futuras de arquitectos. Su experiencia internacional y su profundo conocimiento de la arquitectura clásica enriquecieron la formación de numerosos estudiantes.
Es importante mencionar que el talento arquitectónico corría en la familia Hansen. Su hermano menor, Theophil von Hansen, también se convirtió en un arquitecto de renombre internacional, trabajando principalmente en Austria y Grecia. Juntos, los hermanos Hansen dejaron una huella significativa en la arquitectura europea del siglo XIX, contribuyendo a la difusión del estilo neoclásico y neogriego.
La obra de Hans Christian Hansen refleja una síntesis magistral entre el clasicismo histórico y las necesidades funcionales modernas. Su capacidad para adaptar los principios clásicos a los requerimientos de su época lo consolidó como una figura clave tanto en Grecia como en Dinamarca. Su legado perdura no solo en los edificios que diseñó, sino también en la influencia que ejerció sobre la arquitectura europea en un período de grandes transformaciones urbanas y culturales.
Sofia VIDORRETA