En el caso del grupo inglés Archigram -que empezó a proyectar imágenes neofuturistas justo antes de aparecer el primer número de su revista Archigram en 1961 -, resulta obvio que su actitud estaba estrechamente ligada a la ideología tecnocrática del diseñador norteamericano Buckminster Fuller y a la de sus apologistas británicos , JohnMcHale. Banham ya había señalado a Fuller como el ángel salvador del futuro en el último capítulo de su libro Theory and Design in the First Machine Age. El posterior compromiso de Archigram con un planteamiento centrado en la ‘tecnología punta’ ligera y de infraestructuras (la clase de indeterminación implícita en la obra de Füller e incluso más evidente en el libro L’Architecture mobile , de Yona Friedman) les llevó , de un modo bastante paradójico, a recrearse en formas irónicas de ciencia ficción más que a proyectar situaciones que fueran verdaderamente indeterminadas o capaces de ser realizadas por la sociedad para apropiarse de ellas . Esto, más que ninguna otra cosa, es lo que los distingue de ese otro discípulo destacado de Fuller en la escena británica, Cedric Price, cuyos proyectos para un Fun Palace (‘palacio de la diversión’, 1961) y para el Potteries Thinkbelt (1964) eran totalmente realizables y, al menos en teoría, indeterminados y capaces de satisfacer, respectivamente, una demanda evidente de entretenimiento público y un sistema fácilmente accesible de educación superior.
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Págs. 209- 229.De Le Corbusier a las megaestructuras: visiones urbanas, 1930-1965”
Homo ludens Los proyectos que entran en la segunda categoría de la forma más estructural se ocupan primordialmente de la capacidad de las máquinas cibernéticas para hacer posible que un entorno construido sea autorregulable, en otras palabras, que se adapte a los cambiantes deseos de las comunidades humanas que lo habitan. Esta idea está implícita en Archigram y el metabolismo, pero en la obra de Cedric Price (1934-2003), Yona Friedman (n. 1923), Michael Webb (n. 1927) y Victor E. Nieuwenhuys conocido como Constant (n. 1920) llega a convertirse en el tema central.
Para todos estos proyectistas, la idea conductora es la del juego. En referencia a su Nueva Babilonia (1957-1970), Constant afirmaba lo siguiente: «Antes que nada, el ambiente del homo ludens tiene que ser flexible y mudable, garantizando cualquier movimiento, cualquier cambio de lugar o de estado de ánimo, cualquier estilo de conducta."...
... El Fun Palace (1961) de Price encargado por la empresaria Joan Littlewood y proyectado en colaboración con el ingeniero de estructuras Frank Newby y el experto cibernético Gordon Pask- se malogró debido a la falta de fondos, pero después de que se hubiese preparado la mayoría de los detalles técnicos
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Págs.. 90-115. “Universos de la realidad y del tiempo”
Continuidad del racionalismo. Megaestructuras tecnológicas
La continuidad de la lógica racionalista lleva a una mayor complejidad tecnológica, potenciando la prefabricación, la ingeniería de la construcción y los sistemas modulares e industrializados. De esta manera, la complejidad de los mat-buildings puede ser llevada a la tercera dimensión. Podemos considerar que de la trama de Candilis, Josic y Woods para Berlín puede evolucionarse hacia megaestructuras como el Centre Georges Pompidou en Parísde Renzo Piano y Richard Rogers. Este hecho se hace muy evidente en los experimentos y diagramas del holandés Piet Blom, quien evolucionó de esquemas básicos de mat-buildings hacia ciudades en el espacio. Por todo ello, en las décadas de 1960 y 1970 la síntesis de las posibilidades de la lógica de la producción de detalles, articulaciones y estructuras, desarrollando los conceptos de complejidad en el espacio y recurriendo a los prefabricados tridimensionales, permitió potenciar la eclosión de las megaestructuras, es decir complejos arquitectónicos, generalmente polifuncionales, desarrollados en el espacio y realizados con tecnología avanzada, que aparecen para resolver programas complejos como centros direccionales, centros regionales, grandes hospitales, complejos culturales o catedrales del consumo. Ejemplos emblemáticos serían el longitudinal centro cívico y comercial de la New Town de Cumbernauld(1958-1960) o toda la obra experimental del arquitecto de origen alemán Konrad Wachsmann, desarrollando sistemas prefabricados ligeros a base de estructuras modulares. Las megaestructuras tienen muchos antecedentes, como el Plan Obus para Argely la Unité d'Habitation de Marsella de Le Corbusier; el proyecto de torres para la Philadelphia City Planning Commission (1957), en el que Louis I. Kahncontó con la colaboración de Kenneth Day, Louis E. McAllister, George Braik y Anne GriswoldTyng; los diversos prototipos de Richard Buckminster Fuller; y las ciudades espaciales(1970) de Yona Friedman. La intención de las megaestructuras es convertir la arquitectura en ciudad. Esta ciudad como megaestructura se desarrolló en los proyectos fantásticos de cápsulas y torres tecnológicas del grupo Archigram(fundado en 1960) y en la mezcla de utopía y pragmatismo del grupo de los metabolistas japoneses, surgidos en el Congreso Mundial de Diseño celebrado en Tokio en 1960 y para quienes el racionalismo tecnológico era superado por el organicismo. Entre los diversos experimentos metabolistas destacan la Ciudad Flotante en Kasumigaura (1961) de Kisho Kurokawa, con una geometría procedente de las estructuras celulares, un módulo triaxial que puede crear plazas y claustros y que puede ir creciendo por ramificaciones; y la Ciudad en el aire para Tokio (1960-1961) de Arata Isozaki, donde la analogía biológica lleva a unos edificios-ciudad en forma de árboles con troncos, que son las torres de circulación vertical, ramas que captan energía y sirven de circulación horizontal, y hojas que son las unidades habitacionales. El metabolismo japonés pretendía crear unas ciudades flexibles que se desarrollasen como proceso genético y vivo.
Estos proyectos experimentales son antecedentes de las megaestructuras libertarias de Constanty de los edificios-masa, apilamientos y estratificaciones, los megaobjetos de Rem Koolhaas y MVRDV.En esta evolución una aportación clave fue el Centre Georges Pompidou de París(1972-1977) de Renzo Piano y Richard Rogers, que significó la definición del edificio-masa, una megaestructura pragmática en la que se desarrollan diversas actividades en sus plantas libres, dentro de una gigantesca estructura modular de fuerte implementación tecnológica, que tiene la voluntad de facilitar cualquier tipo de transformación en su interior. La propuesta del Centre Georges Pompidou se inspiraba en precedentes no realizados, como algunas fantasías de Archigram y como el Fun Palace(1961) de Cedric Price. Esta idea megaestructural también se desarrolló en diversas direcciones en las propuestas de ciudades proyectadas a base de módulos residenciales. Una de ellas es la búsqueda de una ciudad en el espacio por parte del Taller de Arquitectura que hoy dirige Ricardo Bofill(1939) y que, tras ciertos experimentos menores, algunos de ellos realizados, culminó en el Walden 7 en Sant Just Desvern (1970-1975), cerca de Barcelona: un complejo residencial en altura para unos 1.000 habitantes, con una estructura de módulos y mallas que se agrupan siguiendo leyes geométricas de repetición y simetría, creando grandes patios y unas gigantescas aberturas a la manera de arcos. Las células de vivienda, que son accesibles desde pasarelas, pueden conectarse y ampliarse, uniéndose en horizontal o en vertical. El conjunto sigue distintas leyes geométricas que eran el resultado de las investigaciones sobre la complejidad de las estructuras modulares de la tesis doctoral de Anna Bofill (1944).
Los estructuralistas holandeses desarrollaron esta idea partiendo de la estructura de mat-building que Piet Blom(1934-1999) había investigado a fondo y que había llevado a las tres dimensiones en un conjunto residencial en altura hecha de módulos colocados de forma romboidal: las Casas Cubo, en Róterdam(1978-1984). En esta misma dirección, Moshe Safdie(1938) propuso un sistema arquitectónico de módulos, que puso en práctica en conjuntos emblemáticos como el Hábitat de Montreal, en Canadá(1967).