Págs.19-38.“Los alquimistas del Cubismo Checo”
Aunque no aparece en las historias de la arquitectura moderna, el llamado ‘Cubismo Checo’fue la primera vanguardia artística dirigida por un grupo de arquitectos; comenzó como un acto de rechazo hacia el racionalismo burgués de la generación más madura y asentada, y enseguida se articuló como un movimiento cultural con manifiestos, proclamas y debates. El inicio de la rebelión tuvo lugar en interior de la asociación Mánes, que agrupaba a los arquitectos progresistas y que dirigía Jan Kotěra, un brillante discípulo de Otto Wagner que por entonces era considerado el decano de la arquitectura checa. En 1911, una serie de miembros descontentos decidieron abandonar repentinamente la asociación y fundar un colectivo independiente (el Skupina vútvarných umẽlcú, o ‘Grupo de artistas plásticos’), con su propio medio de expresión (la Umẽ- lecký Měsíčník, o ‘Revista mensual de arte’). Esta secesión dio lugar a un auténtico grupo de vanguardia, integrado, entre otros, por los arquitectos Pavel Janák, Josef Gocár, Josef Chochol y Vlastislav Hofman, además de un contingente de pintores y escritores, entre los cuales destaca elocuentemente el nombre de Karel Čapek. La indignación que llevó a la escisión fue provocada por las protestas retrógradas que algunos miembros de Mánes elevaron contra un artículo del pintor cubista Emil Filla sobre el tema ‘Neoprimitivismo’ y sobre todo por el hecho de que el propio Kotera secundase estas protestas.
Uno de los promotores de la revuelta, Josef Gočar, había sido discípulo de Kotěra y había desarrollado ya una carrera brillante a principios de siglo, antes de virar hacia el cubismo. Los otros dos miembros fundamentales del movimiento cubista, Pavel Janák y Josef Chochol, eran Wagnerschiler (‘alumnos de Wagner’) como el propio Kotěra. Al igual que Gočar, Janák contaba ya con una serie de notables edificios racionalistas construidos en la primera década del siglo, pero, a diferencia de Gočar, era además un consumado teórico de vanguardia y había polemizado a menudo en las páginas de Styl, la revista de la asociación Mánes y el órgano de expresión más influyente en el ámbito arquitectónico checo. El propio año1911, Janák había publicado en Styl un artículo muy crítico sobre Moderne Architektur, el libro más importante de Otto Wagner, recién traducido al checo; había alabado en del pasado el elegante estilo de su maestro, pero en este texto, titulado "De la arquitectura moderna a la arquitectura", denunciaba con crudeza el materialismo empobrecedor derivado del enfoque de Wagner. El artículo afirmaba, en contra de lo sostenido por Wagner, que la belleza en arquitectura se obtiene a pesar del material, buscando por encima de todo el efecto y la poesía...
... En este caso, sin embargo, es mucho más importante la influencia de Joze Plečnik, cuyo proyecto de fachada para la fábrica Stollwerk en Viena (I905), asi como su croquis expresionista de 1907 para una capilla, ambos conocidos por los checos, muestran caracteres diamantinos muy similares a las formas que utilizarían luego los cubistas. Las formas plegadas y angulares del Cubismo Checo parecen hallarse prefiguradas también en la cripta de la iglesia del Espíritu Santo, en el barrio vienés de Ottakring, que Plečnik había estado proyectando desde 1908. Tanto Pavel Janák como Josef Gočár, las dos cabezas de fila del Cubismo Checo admiraban profundamente a Plečnik, quien además era amigo de Kotera desde que ambos se encontraron en la Wagnerschule. Kotera conseguirá a Plečnik en 1911 su puesto de profesor en la Escuela de Artes Aplicadas de Praga. Y la fuerte identificación de Plečnik con su Eslovenia natal debió de ejercer una atracción considerable sobre los cubistas, cuya búsqueda del espíritu eslavo es del todo determinante. Janák defendía a Plecnik como ejemplo de artista sintético perfecto, en oposición a un Otto Wagner cada vez más prosaico y utilitario.