Págs.617-633. "El pequeño teatro al aire libre en Salemi, también en Sicilia (1983-1986), se insertaba entre una antigua población y un paisaje severo pero hermoso. El edificio se disponía como una sala exterior y estaba delimitado por muros: era como si un teatro se hubiese dejado caer en un pozo rectangular abierto al cielo. El visitante era guiado a través del emplazamiento mediante variaciones de muros y niveles, y mediante rampas, plataformas y escalinatas, y la vista se extendía hacia el lejano horizonte desde el camino superior. El pequeño teatro al aire libre se integraba con su entorno rocoso mediante una cuidadosa selección de materiales: piedra arenisca, travertino y un pavimento de hormigón rugoso con árido de tufa . Trozos de columnas rotas emergían de la plataforma como si fuese lava solidificada, y la antigua población (escenario de una tragedia colectiva, pues había sido dañada por un terremoto) aparecía por encima del borde del teatro como un telón de fondo. La abstracción geométrica y la concentración de los recuerdos latentes en un lugar, aplicadas por Venezia, recordaban la técnica del proyecto no construido de Terragni para el Danteum (1938, figuras 453-454), mientras que el uso de escalinatas y plataformas para hacerse eco del paisaje estaba en deuda con la casa Malaparte de Libera (1939-1942, figura 463). Así pues, una obra que encarnaba varias de las preocupaciones dominantes a comienzos de los años 1980 daba un salto hacia atrás de casi medio siglo con objeto de alcanzar sus propias resonancias con la antigüedad".