Págs.371-391. “Internacional, nacional y regional: La diversidad de una nueva tradición”
También se hacían analogías entre las estructuras de madera y las de acero. A mediados de los años 1930 existía ya el germen de un movimiento moderno japonés que no era una simple copia de las corrientes occidentales anteriores. Por ejemplo, en su proyecto para la casa y los jardines Okada (1933) Sutemi Horiguchi aunaba los planos delgados de la nueva arquitectura con las cualidades tradicionales de lo ligero y lo etéreo. El jardín con sus suaves cambios de nivel y sus estanques rectangulares que continuaban los trazados de las dimensiones de las esteras de paja del interior, tenía tanto que ver con algunos ejemplos históricos (como la plataforma para ver la luna e la villa imperial de Katsura) como con el arte abstracto moderno.