CURTIS William. J. La arquitectura moderna desde 1900. Edit. Phaidon. Hong Kong, 2006.
Págs. 351-369“Las críticas totalitarias al Movimiento Moderno”
La megalomanía de Speer y Hitler no paró ahí. En 1937 emprendieron unos planes para la reordenación de Berlín que hacían uso de largas avenidas, ejes y una escenografía inspirada en Paris, la Roma antigua y Washington. El punto focalizaba a ser un monumento centralizado con la cúpula mis grande construida hasta la fecha, y conocido sencillamente como la “Gran Sala”. Esta debía ser una especie de panteón para contener imágenes e inscripciones dedicadas a los héroes y los propósitos heroicos del nazismo, iba a levantarse frente a un bulevar, en cuyo extremo opuesto habría un arco triunfal en honor de Hitler. Si se hubiese construido, esta sala podría haber contenido San Pedro de Roma en su espacio interior abovedado, Esta escala sublime recuerda aquellos proyectos fantásticos de cenotafios y catedrales de formas geométricas puras pintados por Étienne-Louis Boullée a finales del siglo XVIII.De hecho, las imágenes neoclásicas de piras funerarias influyeron en esos monumentos a los caídos concebidos por Wilhelm Kreis para ser colocados como siniestros hitos de la superioridad nazi en las tierras conquistadas de las “razas inferiores”.