Inprimatu

 RIVERA, David.,  La otra arquitectura moderna. Expresionistas, metafísicos y clasicistas 1910-1950.


Edit. Reverté. Barcelona, 2017.


Pág. 7-9. Prólogo de Paul Goldberger.


David Rivera ha decidido centrarse en Europa porque el grado de imaginación creativa entre los arquitectos modernos que no formaban parte del Estilo Internacional fue notablemente alto en esos años entre 1910 y 1950, y se muestra capaz de defender el hecho de que no sólo existe una arquitectura alternativa al Estilo Internacional, sino que es una arquitectura alternativa moderna.


En los Estados Unidos, aunque en el mismo período también se constuyó una enorme cantidad de arquitectura distinguida, e incluso a veces brillante, que se dejó fuera de la historia moderna convencional, en su mayoría era más abiertamente tradicional, o ecléctica, que la arquitectura europea del mismo período. Es este país quienes rechazan el Estilo Internacional se sentían no tanto inclinados a formar una versión alternativa a la arquitectura moderna (aunque sin duda hubo algo de esto; en las formas de diseño aerodinámico y al Art Déco norteamericano), como apartarse completamente del experimento moderno. Arquitectos tan dotados como John Russell Pope, Cas Gilbert, William Adams Delano y James Gamble Rogers, parecían más partidarios de exagerar sus instintos historicistas y atenuar los inventivos, de lo que lo hacía, digamos Lutyens. Bertram Grosvenor Goodhue fue tal vez la excepción más notable, y el arquitecto estadounidense de este período más comprometido con el uso de las formas históricas para crear edificios modernos que, al menos compositivamente, carecían de todo precedente.

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