Los batammariba pobladores de las regiones del norte de Togo y Benin, en Africa Occidental, se cuentan dede tiempos inmemoriales entre los principales arquitectos pupulares de Africa. Su nombre significa "los que son los verdaderos arquitectos de la tierra", un reflejo de la importancia de la arquitectura en su cultura. Sus casas de dos plantas se describen como pequeños castillos. La casa circular funciona como una unidad económica autosuficiente que incorpora zonas especiales para albergar animales, cosechas, preparar la comida y almacenar grano. Cada vivienda está roseada de una zona de tierra, fertilizada por los animales y en la que crecer hortalizas.
La firura más importante de la comunidad es el sacerdote de la tierra, responsable del pueblo y de su arquitectura. También son venerados los arquitectos (otammali), que participan de la construcción de las casas con la ayuda del propietario y de su familia.
Cada diseño de sus otammali debe ser aprobado por un gurpo de maestros de la comunidad. La construcción de las casas suele tener lugar durante la estación seca (de diciembre a febrero) y cada arquitecto construye una casa por estación. Se construyen por fases, comenzando por las estancias principales y muros circundantes. Una vez finalizada, y con objeto de proteger el interior terroso de la lluvia, las mujeres cubren el forjado y las paredes exteriores co un revoco de arcilla, esencia de frutas, estiercol y aceite. Mientras está todavía húmedo, trazan formas con los dedos y, una vez seco, tiñen las paredes de zumo de frutas y agua, lo que les confiere un acabado de un intenso tono marrón.
Cada parte de la construcción tiene gran importancia y está relacionada con distintos órganos del cuerpo y con creencias cosmológicas y espiriturales.
John MAY