Págs. 27-78.“Historias”
Tras estas primeras experiencias (Puig i Cadafalch), llegó el fuerte compromiso en el período de entreguerras de diversos arquitectos municipales; Adolf Loos en Viena, Ernst May en Frankfurt, Dritz Schumacher en Hamburgo, Otto Haesler en Celle, Max Berg en Breslavia, Bruno Taut en Magdeburgo, Martin Wagner en Berlin .
En 1920. Adolf Loos (1870-1933) asumió el cargo de jefe del Area de la vivienda de la ciudad de Viena y en 1921 promovió la construcción de unas Siedlungen de pequeñas dimensiones. Estas viviendas se realizaron en un primer momento según un sistema cooperativo, donde el Ayuntamiento ponía terrenos a disposición de los cooperativistas, adelantando un 85% del gasto de la construcción con garantía hipotecaria; el restante 15% venía cubierto por el trabajo material de los futuros inquilinos. Más adelante, el municipio decidió financiar totalmente las construcciones y fundó una sociedad para construirlas y gestionarlas, la GESIBA. En 1923 se redactó el primer plan quinquenal de vivienda municipal. Loos estuvo cinco años en este puesto y en su equipo trabajó Margarete Schütte-Lihotzky (1897-2000), la primera arquitecta austriaca graduada en 1918, quien conjuntamente con Kart Dirnhuber y Franz Schuster proyectó el Otto Haas-Hof en 1924. El trabajo de Loos en relación a la política de vivienda fue un referente para Ernst May quien cuando era encargado de la política de viviensa en Silesia, visitó a Loos para conocer de primera mano la experiencia vienesa. En esta ocasión conoció a Margarete Schütte-Lihotzky, quien colaboraría con la revista de May en Silesia y se uniría a su equipo de trabajo en Frankfurt a partir de 1927.