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Hotel Buenaventura

Hotel Buenaventura

  • 1974 - 1976
  •  
  • PORTMAN, John
  •  
  • Los Angeles (California)
  • Estados Unidos

MONTANER J.M. MUXI Z., Arquitectura y políticaGustavo Gili. Barcelona, 2011. 


Págs. 159-196.“Vulnerabilidades” 


Los Ángeles, la ciudad mítica de Hollywood, aquella que para Reyner Banham era el modelo de ciudad paradisíaca y moderna, por su clima, sus playas para hacer surf, sus laderas de montaña, sus paisajes de valles y sus autopistas, de golpe, en la década de 1990, se reveló como un modelo de distopía, en el lugar de la segregación y el enfrentamiento social, el ejemplo de una maquinaria perfecta del borrado sistemático de la memoria anarquista, socialista y alternativa de la ciudad a principios del siglo XX. Los conflictos sociales y étnicos latentes tuvieron su eclosión en los riotsde 1992, que pusieron en evidencia décadas de malestar.


                  En sus libros, Mike Davis y Norman M. Klein han rescatado la tradición de las novelas distópicas y el cine negro, que, a lo largo de todo el siglo XX, habían presentado la ciudad de Los Ángeles como lugar de la violencia, la desintegración y el colapso civil; en definitiva, como el más privilegiado escenario del apocalipsis permanente y premonición del estallido de conflictos reales.


                  Las autopistas y los edificios emblemáticos de Los Ángeles son una respuesta a esta realidad conflictiva, de una ciudad llena de una pobreza que oculta y de una diversidad étnica a punto de estallar. Por ello, las autopistas atraviesan de manera traumática los barrios ocultos a la vista desde el coche. En la película Un día de furia(1992), de Joel Schumacher, el protagonista atraviesa a pie distintos barrios poniendo en evidencia este rompecabezas explosivo de áreas marginadas desconocidas, donde un extraño es peligroso y corre peligro por la inexistencia de códigos urbanos compartidos y por la extrañeza que causa su propia presencia. Y el Hotel Buenaventura, obra de John Portman, alardea en su promoción de que, desde él, por su morfología, accesos y aparcamientos, no hay posibilidad de tener la desagradable visita de los vecinos residentes en los barrios de alrededor.

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